Rebeldes atacan base militar en el norte de Siria

Rebeldes vestidos con uniforme camuflado cargaron cuidadosamente rondas de mortero, luego con una estruendosa detonación y un estallido del humo, las granadas volaron en dirección de una base militar cercana.

"¡Vamos por ustedes, shabiha!", gritó un hombre rodeado por combatientes, en referencia al presidente sirio Bashar Assad, utilizando el término que la oposición utiliza para referirse a los hombres armados que apoyan al gobierno.

El bombardeo del martes, el más reciente en un asalto contra la instalación militar, fue parte de un esfuerzo rebelde más amplio para recapturar los puestos de control que permanecen bajo control del régimen en el norte de Siria, que está prácticamente en manos de la oposición.

Imágenes grabadas por The Associated muestran a un grupo de 45 combatientes jóvenes lanzando un ataque sorpresa contra la base militar, y a otros desplegando cañones y morteros improvisados. Algunos disparan armas antiaéreas contra helicópteros del gobierno.

Los rebeldes capturaron la estratégica ciudad de Maaret al-Numan hace un año, tras tomar sistemáticamente puestos del ejército en la ciudad, junto a una importante ruta de abastecimientos que conecta a Damasco con la región de Idlib y la mayor ciudad de Siria, Alepo.

Pero a pesar de los repetidos asaltos contra la instalación militar vecina de Hamidiyeh, en el área de Wadi Deif, en el este de la ciudad, los insurgentes no han logrado traspasar la fortificada base.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, afincado en Gran Bretaña, dijo que aviones de combate del régimen atacaron dos veces el martes posiciones rebeldes cerca de la ciudad, y que estallaron fuertes combates junto a una base del ejército. El grupo dijo que hubo bajas en los enfrentamientos, pero no dio detalles.

"Estamos listos para proseguir nuestra operación militar, con el objetivo de eliminar los retenes del enemigo y la presencia del ejército en el área de Wadi Deif y en la base", dijo uno de los combatientes rebeldes antes de ir a batalla. "Dios es grande y nos protege".

La mayoría de las áreas rurales del norte están en poder de las fuerzas anti Assad, mientras que el gobierno retiene control en bases militares aisladas y en el centro de ciudades importantes.

En La Haya, el jefe de la Organización para La Prohibición de Armas Químicas (OPCW) le informó el martes a los Estados miembros sobre los progresos de la importante misión para eliminar el arsenal químico de Siria.

Ahmet Uzumcu habló con el Consejo Ejecutivo al inicio de una reunión de cuatro días en La Haya mientras los inspectores continúan su misión en Siria para verificar y destruir las 1.000 toneladas de armas químicas del país, inmerso en una guerra civil de más de dos años.

En Siria, equipos de inspectores de armas fueron vistos cuando salían de su hotel en varios vehículos de la ONU el martes. No estaba claro a dónde se dirigían ni cuál sería la tarea del día.

El domingo, y por primera vez desde que comenzó la misión la semana pasada, personal sirio trabajando bajo supervisión de expertos de la OPCW comenzaron a destruir el arsenal químico del país y el equipo para producirlo.

La misión surge luego del mortífero ataque del 21 de agosto contra suburbios en manos rebeldes en las afueras de Damasco, en el que se utilizó el gas nervioso sarín. Centenares de personas murieron, incluyendo niños. Estados Unidos y sus aliados occidentales acusan al régimen de Assad, mientras que Damasco culpa a los rebeldes.