Disputas ensombrecen cumbre económica

Las tensas relaciones entre China y Japón salieron a relucir el martes en la cumbre de la APEC después que se anunció que Beijing será la próxima sede de la reunión, lo que hace centrar la atención en los vínculos entre dos potencias asiáticas.

La agenda oficial de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), integrado por 21 naciones, tiene por fin forjar consenso sobre el libre comercio, pero en discursos y reuniones las disputas territoriales entre China y la mayoría de sus vecinos fue un elemento constante.

La cumbre de la APEC también da a los líderes regionales la oportunidad de discutir temas en un entorno informal. Sin embargo, el diálogo de alto nivel entre China y Japón está paralizado en medio de un estancamiento sobre unas islas en disputa en el Mar de China.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, dice que la puerta al diálogo está abierta, pero Tokio se niega a discutir las reclamaciones sobre las islas deshabitadas, llamadas Senkaku en Japón y Diaoyu en China. Dado el distanciamiento, el momento de más acercamiento entre los dos líderes en la APEC fue un breve apretón de manos. Los países miembros de la APEC tienen una población de 3.000 millones de habitantes y generan más e la mitad de la economía mundial.

Funcionarios japoneses dijeron que no prevén ningún problema en la reunión de la APEC en Beijing. Pero fueron más expresivos cuando se les preguntó sobre las críticas chinas sobre la colaboración en materia de defensa entre Japón, Australia y Estados Unidos.

"Estos tres países no están unidos sólo por tratados, sino porque valoran la apertura y las estructuras sobre la base de las normas", dijo Tomohiko Taniguchi, asesor del gabinete de Abe. "Tenemos que unirnos para preservar la libertad de movimiento de movimiento de bienes en estos espacios públicos".

Las disputas territoriales entre los países del sudeste asiático y China, que se centran en las amplias reclamaciones de Beijing, también fueron temas de discusión.