UE aprueba duras normas contra el tabaco

Los legisladores europeos aprobaron el martes amplias regulaciones nuevas al multimillonario mercado del tabaco, lo que incluye límites a los cigarrillos electrónicos, mayores advertencias en las cajetillas y una prohibición al uso del mentol y otros saborizantes en un intento por disminuir aún más el hábito de fumar.

La votación en el Parlamento Europeo en Estrasburgo se llevó a cabo tras meses de debates enconados y una campaña de cabildeo inusualmente intensa por parte de la industria del tabaco, que censura las normas como desproporcionadas y limitantes a la libertad del consumidor. El Parlamento rechazó muchos de los argumentos de la industria, pero accedió a aprobar versiones menos estrictas en algunos de los puntos más delicados.

Philip Morris International Inc. --propietaria de Marlboro y otras marcas_, encabezó el cabildeo contra la nueva norma, pues considera que tiene "fallas profundas".

La legislatura aún debe alcanzar una solución negociada con los 28 gobiernos del bloque europeo en torno a ciertas cláusulas antes de que las normas puedan entrar en vigor. Los diplomáticos dicen que podría llegarse a un acuerdo para fin de año.

Los legisladores votaron para imponer etiquetas de advertencia --con la inclusión de imágenes horribles, como por ejemplo unos pulmones infestados de cáncer-- que cubrirían el 65% de las cajetillas de cigarrillos, al tiempo que rechazaron una medida para que dichos paquetes estén en blanco.

Además votaron en favor de aplicar nuevos límites a la publicidad de los cigarrillos electrónicos, pero rechazaron una medida que los habría restringido solamente a uso médico. Esos productos, que funcionan con baterías, transforman la nicotina en un vapor que el usuario inhala y con frecuencia son promocionados como una alternativa menos dañina que el tabaco. Muchos expertos de salud dicen que estos cigarrillos son útiles para las personas que intentan dejar de fumar o disminuir su consumo de nicotina.

El Parlamento también aprobó prohibir el mentol --aunque a partir de 2022-- y algunos otros sabores añadidos a los cigarrillos, al tiempo que rechazó cancelar la autorización de producir cigarrillos delgados.

Las autoridades de la UE exhortaron a que se apliquen duras medidas contra el tabaco, bajo el argumento de que es una cuestión crucial de salud pública. También quieren impedir que los jóvenes sean atraídos hacia el hábito de fumar con nuevos empaques llamativos, cigarrillos electrónicos y cigarrillos de sabores, como por ejemplo aroma de frutas.

La primera ministra irlandesa Enda Kenny escribió el lunes una ferviente exhortación a los legisladores: "Cada año, más europeos mueren por fumar que por el total combinado de accidentes automovilísticos, incendios, uso de heroína, cocaína, asesinatos y suicidios".

La prohibición para fumar en público, las limitaciones a la publicidad de las firmas productoras de tabaco, y otras medidas a lo largo de la última década han conducido a que la cifra de fumadores descienda desde aproximadamente el 40% de los 500 millones de habitantes del bloque europeo a 28% en la actualidad. Aun así, el tratamiento de enfermedades relacionadas con el humo cuesta aproximadamente 25.000 millones de euros (34.000 millones de dólares) al año, y la UE calcula que cada año se producen unos 700.000 fallecimientos relacionados con el hábito de fumar en los 28 países que la integran.

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Angela Charlton en París contribuyó con este despacho.

Juergen Baetz está en Twitter como http://www.twitter.com/jbaetz