Cuba: pérdidas multimillonarias por causa embargo

Las sanciones estadounidenses a Cuba causaron pérdidas a la isla por más de mil millones de dólares en poco más de cinco décadas y el gobierno insistió en que el sector de la salud es uno de los más perjudicados.

"Es una cifra astronómica" afirmó Abelardo Moreno, viceministro de Relaciones exteriores de Cuba quien precisó que el cálculo se hizo considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

Moreno presentó el lunes el reporte que el gobierno cubano elabora cada año para ser entregado a la ONU sobre las consecuencias para el pueblo cubano del embargo impuesto a la isla en los años 60.

De acuerdo a ese informe el daño ocasionado por Estados Unidos desde comienzos de los años 60 hasta abril de 2013 alcanzó más de un millón de millones de dólares.

El documento informó que entre mayo de 2012 y abril de 2013 se elevan a 39 millones de dólares las afectaciones monetarias al sector de la salud pública cuyos servicios son gratuitos en la isla para los cubanos. Las leyes del embargo obstaculizan la adquisición de medicamentos, reactivos, piezas de repuestos para equipos médicos y otros insumos.

Por el embargo de Washington a la isla, los países no pueden comerciar con Cuba, sus funcionarios son sancionados si lo hacen o sus empresas multadas, no se permite a los barcos tocar puerto en la nación caribeña y luego hacerlo en el vecino del norte, bloquea el acceso a La Habana a créditos y dificulta su movimiento financiero, entre otras medidas.

La presentación del documento es el primer paso de un proceso que desde hace 22 años concluye con la votación en Naciones Unidas de una moción presentada por Cuba para condenar las sanciones impuestas por Washington hace cincuenta años a Cuba con el objetivo de presionar por cambios en su sistema político.

La votación en la sede de la ONU será el próximo 29 de octubre. El año pasado 188 países apoyaron la moción, mientras Estados Unidos, Israel y Palau se opusieron. Las Islas Marshall y Micronesia se abstuvieron.

La presentación del documento se realizó en el Hospital Pediátrico William Soler, que vive "una situación dramática" señaló su director el doctor Eugenio Selman.

El hospital enfrenta cada día "un reto" para curar los niños y adolescentes enfermos, según Selman quien precisó que entre los impactos más grandes del embargo están la imposibilidad de adquirir medicamentos, instrumentos e insumos de mejor calidad que solo se fabrican en Estados Unidos así como antibióticos de tercera generación.