Sarkozy libra cargos por financiación electoral

El ex presidente francés Nicolas Sarkozy fue exonerado el lunes de las acusaciones de haber aceptado ilegalmente donaciones de la mujer más acaudalada de Francia rumbo a su victoria electoral en 2007, dijeron su abogado y una funcionaria.

El anuncio desató conjeturas de un posible regreso político de Sarkozy, que perdió la presidencia el año pasado ante el socialista Francois Hollande.

Ante la falta de pruebas, dos magistrados investigadores sobreseyeron las denuncias de que Sarkozy se aprovechó de la pobre salud de Liliane Bettencourt, la heredera de la marca de cosméticos L'Oreal y que tiene ahora 90 años, dijo la funcionaria en la oficina de la fiscalía de Burdeos, que habló a condición del anonimato por no estar autorizada a dialogar con la prensa.

"Estoy encantado con la decisión, la cual ya esperaba", dijo el abogado de Sarkozy, Thierry Herzog, a los reporteros frente a la oficina del ex mandatario en París. Tras salir de una reunión privada el lunes en la principal mezquita la capital francesa, Sarkozy saludó a los camarógrafos pero no habló con los periodistas.

Otras 10 personas --incluyendo el ex ministro de presupuesto de Sarkozy, Eric Woerth-- serán juzgadas el próximo año en relación con el caso que incluye un presunto fraude y lavado de dinero.

Una ex contadora de Bettencourt dijo a la policía que la mujer entregó más de 150.000 euros (192.000 dólares) en efectivo que según le indicaron serían dados a Woerth, tesorero de la campaña de Sarkozy en su campaña presidencial de 2007. La cantidad fue muy superior al máximo permitido por la legislación francesa como contribución a las campañas electorales.

Tras aparecer por primera vez las acusaciones de aportes electorales ilegales en el 2010, los investigadores montaron un caso que cada vez se acercaba más a Sarkozy. En marzo de este año, fue acusado preliminarmente, lo que significó que los magistrados tenían razón para creer que se había actuado mal. Pero después de más investigaciones, se desplomó el caso contra el ex presidente ante la falta de pruebas.

"El sobreseimiento es una buena noticia, pero no me sorprende porque el caso estaba completamente vacío", dijo Patrick Balkany, un legislador de la Asamblea Nacional y amigo de antaño de Sarkozy. "Lo sorprendente es que fuera investigado. Presentar acusaciones preliminares contra un ex presidente no es poca cosa".

Sarkozy, de 58 años, abandonó el escenario político pero los sondeos de opinión demuestran que sigue siendo popular entre los conservadores. En las últimas semanas se le ha visto más en público, con rumores de que podría postularse a la presidencia nuevamente en el 2017.