Comandos de EEUU realizan redada en poblado somalí

En un sigiloso asalto en la costa somalí y en una redada en la capital Libia, fuerzas especiales de Estados Unidos asestó un duro golpe el sábado a extremistas islámicos que han realizado ataques terroristas en el este de África, atrapando a un líder libio de al-Qaida presuntamente involucrado en atentados con explosivos a embajadas estadounidenses hace 15 años , pero abortando una misión para capturar a un presunto terrorista vinculado al ataque ocurrido el mes pasado a un centro comercial en Nairobi después de un feroz combate.

Equipos especiales de la Marina Armada de Estados Unidos realizaron una redada en un poblado costero en el sur de Somalia para buscar a un sospechoso de al-Qaida vinculado al ataque a un centro comercial en Nairobi, pero no consiguieron su objetivo, dijeron funcionarios somalíes y estadounidenses a The Associated Press.

Un ex oficial de las fuerzas armadas estadounidenses también confirmó la redada por parte de las fuerzas SEAL (Mar, Aire y Tierra), pero no se han proporcionado otros detalles. Ambos pidieron no ser identificados debido a que no están autorizados a hablar sobre la redada.

En Somalia, funcionarios dijeron que fuerzas militares internacionales realizaron un ataque antes del amanecer del sábado contra combatientes extranjeros en el poblado de Barawe. Agregaron que el ataque fue dirigido a objetivos "muy importantes".

El ataque fue realizado en las horas previas a las oraciones de la mañana en Barawe, el mismo poblado donde soldados de las fuerzas especiales de la Marina Armada de Estados Unidos mataron hace cuatro años a un operador de al-Qaida muy buscado, señalaron los funcionarios.

En Washington, el portavoz del Pentágono George Little confirmó que Estados Unidos estaba involucrado en un operativo contra un conocido terrorista de al-Shabab, pero no dio detalles.

El ataque ocurrió exactamente dos semanas después de que combatientes del movimiento al-Shabab atacaron el Centro Comercial Westgate de Nairobi, un asalto terrorista de cuatro días que dejó al menos 67 muertos en la vecina Kenia.

El líder de al-Shabab, Mujtar Abu Zubeyr, también conocido como Ahmed Godane, atribuyó al grupo la responsabilidad del ataque en Nairobi y dijo que fue en venganza por el despliegue militar de Kenia dentro de Somalia para evitar que un grupo islámico somalí se hiciera del poder.

En Kenia, un portavoz militar reveló los nombres de cuatro hombres implicados en el ataque al centro comercial.

Un residente de Barawe --poblado costero ubicado 240 kilómetros (150 millas) al sur de Mogadiscio-- dijo vía telefónica que disparos nutridos despertaron a residentes antes de las oraciones del nuevo día. Un combatiente de al-Shabab que dijo llamarse Abu Mohamed señaló que soldados "extranjeros" atacaron una casa, provocando que milicianos se apresuraran al lugar para capturar a un soldado. Mohamed dijo que el esfuerzo no fue exitoso.

Las tropas extranjeras atacaron una casa en la playa donde vivían combatientes extranjeros, dijo Mohamed, quien afirmó haber visitado el lugar.

Un funcionario somalí de espionaje dijo que los blancos del operativo eran extranjeros. Agregó que el ataque fue efectuado por un ejército internacional. Un segundo funcionario de espionaje confirmó el ataque. Ambos insistieron en mantener el anonimato a fin de poder discutir asuntos de inteligencia.

La redada en Somalia fue realizada por miembros de SEAL Team Six, la misma unidad que mató al líder de la red al-Qaida Osama bin Laden en su escondite de Pakistán en 2011, dijo otro oficial militar estadounidense, quien pidió no ser identificado.

Pero en esta ocasión, miembros de SEAL Team Six encontraron una resistencia más fuerte a la esperada, y después de un combate de entre 15 y 20 minutos, el líder de la unidad decidió abortar la misión, señaló el oficial.

Horas después de la incursión en Somalia, la Fuerza Delta del Ejército de Estados Unidos realizó una redada en Trípoli, capital de Libia, para capturar a un líder de al-Qaida buscado por los atentados con explosivos contra las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania en 1988 que mataron a más de 220 personas, dijo otro funcionario.

El funcionario identificó al líder como Nazih Abdul-Hamed al-Ruqai, conocido por su alias Anas al-Libi, quien era buscado por Estados Unidos desde hace más de una década.

Familiares de al-Libi dicen que fue capturado el sábado afuera de su casa en Trípoli, la capital libia.

El funcionario estadounidense dijo que no hubo víctimas de Estados Unidos durante el operativo. El funcionario no estaba autorizado a hablar públicamente sobre el hecho por lo cual pidió no ser identificado.

Al-Libi ha estado en los primeros lugares de la lista de fugitivos más buscado del FBI, con una recompensa de cinco millones de dólares. Su captura representaría un golpe significativo a lo que queda del núcleo de la organización al-Qaida que fuera encabezada por Osama bin Laden.