Honran a inmigrantes muertos en Italia

Una flotilla de pesqueros italianos desafió el sábado la mar picada en torno a la isla de Lampedusa para lanzar un ramo de flores cerca del lugar en que se hundió un barco en el que se ahogaron más de 100 inmigrantes africanos.

Algunos de los pescadores restaron importancia a las informaciones de que una embarcación podría haber violado "el derecho marítimo" al no socorrer a los náufragos que luchaban por su vida.

Mientras tanto, la búsqueda para recuperar más cadáveres fue cancelada por segundo día consecutivo debido a las condiciones climatológicas adversas. Hasta 200 inmigrantes podrían seguir desaparecidos.

La embarcación de 20 metros (65 pies) de eslora se hundió el jueves después de que por error se provocó un incendio a bordo mientras se intentaba atraer la atención de algún navío debido a un problema en el bote. Los inmigrantes habían pasado dos días en alta mar tras partir de Libia. Hasta ahora han sido recuperados 111 cadáveres y 155 sobrevivientes.

Unos 10 pesqueros acudieron al lugar del naufragio el viernes pese a la mar picada para arrojar las flores y hacer sonar sus sirenas en honor de los inmigrantes que murieron.

Las informaciones de que un pesquero no ayudó a los náufragos hicieron que un legislador holandés pidiera una investigación. Pero no hay pruebas de que el pesquero los haya visto.

Algunas cláusulas de la legislación italiana disuaden a los capitanes de barcos a ayudar a los inmigrantes en apuros, dijeron los legisladores.

Pero los pescadores, incluido uno de ellos que salvó a varias decenas de inmigrantes del naufragio, dijo que para ellos hay una ley más poderosa.

"¡Es la ley del mar!", dijo Vito Fiorini. "Si te encuentras a alguien en apuros debes ayudarle inmediatamente. ¿Cómo podrías irte cuando ves a una persona que necesita ayuda?"

"Ellos lo hacen (ayudar) todo el tiempo; ¡es impensable que un pescador de Lampedusa se hiciera de la vista gorda!"

Fiorini, que dijo haber sido el primero en llegar al lugar del naufragio y dar la alarma, dijo que algunos de los 47 inmigrantes que sacó del mar se habían quedado sin ropa, posiblemente debido a la corriente. Algunos se aferraron a botellas de agua vacías para mantenerse a flote durante tres horas y otros estaban tan resbaladizos al quedar cubiertos de gasolina que fue difícil izarlos a bordo.

La magnitud de la tragedia en Lampedusa -- con 111 cadáveres recuperados hasta ahora y más de 200 desaparecidos, según el relato de los sobrevivientes dado a los funcionarios de la ONU-- desató una ola de dolor.

Las autoridades italianas exigieron una política europea amplia sobre inmigración para atender a las decenas de miles de inmigrantes que huyen de la pobreza y la violencia en África y Oriente Medio.