En medio del cierre, algunos aplauden a Cruz

Gracias al nuevo senador por Texas, Dale Huls no tiene trabajo, al menos por ahora. Pero Huls nunca ha estado más orgulloso de haber votado por él

"Sin Ted Cruz esto no hubiera sucedido", dijo Huls, ingeniero de sistemas de la NASA y uno de los aproximadamente 3.000 empleados del Centro Espacial Johnson de Houston después que republicanos del Tea Party provocaron el cierre parcial de las operaciones del gobierno.

"Esto es algo a lo que la gente tiene que acostumbrarse", dijo. "Aunque le afecte a uno la vida, hay que fijar una postura".

Quizás más que cualquier otra parte, Texas es un reflejo de los factores que provocaron el cierre: un gobierno abarcador y la rebelión en su contra.

El estado es uno de los mayores beneficiarios del gasto federal debido a sus grandes militares, puertos sobre el Golfo de México y casi 3.600 kilómetros (2.000 millas) de frontera con México, lo que significa más de 131.500 empleados federales a tiempo completo. Sólo California, Virginia y el Distrito de Columbia tienen más.

Pero la oposición agitadora de Cruz al nuevo programa de servicios sociales del país, la Ley de Cuidados Asequibles, y su campaña para evitar el crecimiento del gobierno a toda costa nació en Texas, y resuena profundamente entre muchos conservadores. En Houston, donde viven miles de empleados federales y el propio Cruz, el cierre del gobierno ha sacado a la luz una relación de amor y odio con el gobierno.

Huls dijo que no cree que su empleo sea un gasto inútil. "El público no piensa muy bien de los empleados federales, pero somos personas que tenemos que pagar el automóvil como todos los demás".

Sin embargo, dijo de Cruz: "El lucha por lo que cree y yo me pongo de su lado".

Pero Jeff Darby, investigador de la división de supervisar el cumplimiento de las leyes sobre salarios en el Departamento del Trabajo, en Beaumont, al este de Houston, dijo que el cierre es más sobre ambición política que sobre ideales.

"Nadie tiene el deber patriótico de popularizar el nombre de Ted Cruz", dijo Darby, directivo de la Federación de Empleados Gubernamentales de Estados Unidos, quien dijo que "se queda en casa mirando a mis dos perros en vez de trabajar" debido al cierre.

Cruz, estrella ascendente del Tea Party, fue elegido al Senado en 2012. Ganó en el Condado Harris por 18.000 votos, aunque incluye la población de minoría y empleados del gobierno. Llevaba en el cargo apenas nueve meses cuando llegó al pleno del Senado y echó mano a tácticas dilatorias con el uso de la palabra durante 21 horas para criticar la ley de servicios médicos, y entonces lideró una ofensiva para obstaculizar un acuerdo de presupuesto con los demócratas.

En una encuesta del Centro Pew de Investigaciones realizada esta semana, 41% de los republicanos conservadores expresaron furia con el gobierno federal, en comparación con 32% en 2011 y sólo 5% en 2006.

Pero algunos conservadores de Houston debaten si las tácticas de Cruz han ido demasiado lejos.

Carolyn Hodges, de Houston y presidenta de la Federación de Mujeres Republicanas, dijo que el grupo está dividido entre las conservadoras que apoyan a Cruz y otras que desean un acuerdo. Hodges dijo que le "gustaría ver avances a nombre de ambas tendencias" entre los demócratas y republicanos en el Congreso.

La NASA es la más afectada entre las entidades federales porque 97% de sus 18.000 empleados en todo el país fueron cesados temporalmente. En el Centro Espacial Johnson sólo quedan trabajando unos 200 civiles, encargados de labores como proteger la vida de dos astronautas estadounidenses a bordo de la Estación Espacial Internacional.

"Es frustrante que otros no lo entiendan porque no están afectados directamente", dijo Bob Mitchell, presidente de la Alianza Económica de Houston, refiriéndose a los empleados de la NASA cesanteados temporalmente. Mitchell declinó comentar específicamente sobre Cruz, diciendo: "Nosotros lo necesitamos y él nos necesita".

Pedro Rivera, especialista de programas del Centro Espacial que trabaja en la cápsula Orion que Estados Unidos espera enviar a Marte, dijo que él también está dispuesto a aceptar la cesantía temporal aunque ello signifique una demora en el lanzamiento de prueba de la cápsula, programado para el próximo año.

"Creo que es un precio pequeño a pagar por las generaciones futuras", dijo Rivera, quien dijo que considera que la nueva ley de servicios médicos es antiestadounidense.