Análisis: Aliados dudan de confiabilidad de EEUU

Una sensación inconfundible de intranquilidad ha comenzado a apoderarse de las capitales en todo el mundo en momentos que el gobierno de Estados Unidos parece cada vez más confundido, desde la decisión de eludir una confrontación militar con Siria, pasando por el estancamiento en el Congreso, y hasta el potencial de una mora en los pagos de la deuda soberana, lo que pudiera crear el caos en el sistema financiero mundial.

Aunque cada uno de esos factores pudieran no tener una relación directa con el ejercicio de la política exterior estadounidense, en su conjunto crean en algunos aliados la sensación de que Washington no tiene la misma fortaleza de siempre en su capacidad de decisión y financiera, lo que abre un espacio que pudieran llenar China o Rusia, expresó un canciller asiático a un grupo de periodistas en Nueva York esta semana.

Y esas preocupaciones se han profundizado ahora que el presidente Barack Obama suspendió su viaje de este fin de semana al Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico en Bali, Indonesia, y a la Cumbre del Este de Asia, en Brunei. Obama decidió no asistir para poder hacer frente al cierre del gobierno y a los temores de que el Congreso obstaculice un aumento en el límite de la deuda soberana, lo que pudiera llevar a una mora en los pagos.

Estados Unidos aún es un pilar en materia de defensa para países como Taiwán y Corea del Sur, una protección de seguridad vital ante China. Washington también tiene fuertes aliados en el Medio Oriente, como Israel y los estados del Golfo Arábigo opuestos a Irán y al-Qaida.

Pero en entrevistas con académicos, líderes de gobierno y diplomáticos, la confianza en que Estados Unidos siempre estará ahí para protegerlos ha quedado socavada.

"La parálisis del gobierno federal, donde un enfrentamiento en el Congreso tiene al país de rehén, no va con la noción de que Estados Unidos es un líder mundial", dijo Michael McKinley, experto en relaciones internacionales de la Universidad Nacional de Australia.

La turbulencia política en Washington y las pésimas noticias económicas que pudieran sumarse al cierre de las labores del gobierno y una posible mora al pago de la deuda soberana este mes, han provocado estremecimientos en toda Europa. Mario Dragui, presidente del Banco Central Europeo, preocupado por la recuperación del continente de la crisis económica de 20008, dijo: "Consideramos que esta recuperación es débil, desigual", en una conferencia de prensa.

El influyente diario alemán Sueddeutsche Zeitung, se lamentó del caos político en Estados Unidos.

"Washington batalla por el presupuesto y nadie sabe si el país será solvente dentro de tres semanas. Lo que está claro, sin embargo, es que Estados Unidos ya está en bancarrota política", afirmó el periódico.

Mientras que Europa se preocupa por la economía, los aliados europeos tratan de determinar con cierto grado de confusión qué hará Estados Unidos con su promesa de equilibrar las fuerzas militares y la diplomacia ante una China cada vez más robusta.

Las preocupaciones mundiales de las políticas de Estados Unidos pasaron a primera línea con la forma en que Obama manejó la guerra civil en Siria y el supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno de Bashar Assad. Pero, de hecho las preocupaciones son mucho más profundas.

"Creo que hay preocupaciones más amplias sobre Estados Unidos, que no se debieron sólo a lo ocurrido con Siria. La reacción de Washington a lo ocurrido en Egipto causó mucha ansiedad entre los estados árabes y del Golfo", dijo Anthony Cordesman, especialista en asuntos militares del Centro de Estudios Internacionales.