Brasil tiene poco tiempo para entregar estadios

En el estadio donde se jugará el partido inaugural de la Copa del Mundo de 2014 en Sao Paulo acaban de instalar los arcos. Los organizadores del torneo en Cuiabá aún no consiguen un proveedor para los asientos de su sede.

Y mientras se sembraba el césped en la cancha de Manaos, los organizadores en la ciudad meridional de Curitiba buscaban revocar la orden de un juez que detuvo la construcción de su estadio por preocupaciones de seguridad de los trabajadores.

Faltando menos de tres meses para el vencimiento del plazo impuesto por la FIFA para la entrega de los 12 estadios del Mundial, Brasil trabaja a todo vapor para tener todo listo a tiempo. Los organizadores locales aseguran que cumplirán, pero algunos reveses recientes han causado preocupación.

De los seis estadios por entregar, cinco no habían llegado al 90% de las obras en septiembre, de acuerdo con las cifras más recientes del gobierno. Las seis sedes restantes fueron terminadas para la Copa Confederaciones de hace unos meses, pero justo a tiempo.

"Confiamos en el cronograma presentado por las ciudades anfitrionas", dijo Ricardo Trade, presidente del comité organizador del Mundial. "No creemos estar corriendo contra el reloj para entregar los estadios. No hay grandes obstáculos que superar. Desde luego, siempre existe la posibilidad de que algo funcione mal, pero a medida que se acerca el plazo, esa posibilidad disminuye".

Las dudas acerca de la capacidad de Brasil para terminar la construcción de los estadios se intensificaron cuando los organizadores incumplieron su promesa de entregar los seis requeridos para la Copa Confederaciones: al cumplirse el plazo original de la FIFA, solo dos sedes estaban listas. El organismo rector del fútbol mundial dijo de manera tajante que no aceptará las mismas demoras que afectaron la construcción de los estadios antes de ese torneo preliminar.

"Si solo entregamos dos (estadios) en diciembre del año pasado, eso también fue una lección, así que podemos esforzarnos por entregarlos en diciembre de 2013", dijo el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, el funcionario responsable de los preparativos tanto del Mundial como de los Juegos Olímpicos de Río en 2016. "Contamos con ello".

Pero han surgido obstáculos imprevistos que generan temores sobre la capacidad de Brasil para cumplir los plazos.

En la sede de Curitiba, un tribunal laboral ordenó la suspensión de las obras esta semana cuando un equipo de inspección halló que el lugar era inseguro para los trabajadores. Hace algunas semanas la Arena da Baixada estaba construida en apenas un 80%, siendo la más retrasada de las sedes, y la paralización podría resultar costosa en caso de prolongarse.

Club Atletico Paranaense, que está a cargo del estadio, dijo que resolvió los problemas planteados por el juez. Pero las obras no se reanudarían sino hasta que se revoque el fallo inicial.

Un equipo de inspección visitó la sede el viernes, pero podrían pasar varios días antes de que el juez pueda analizar sus hallazgos.

"El presidente de Atletico Paranaense me informó que se tomaron todas las medidas para corregir cualquier irregularidad y permitir la reanudación del trabajo de construcción", dijo Rebelo.

Durante la visita más reciente de los inspectores de la FIFA a Curitiba, se decidió no dotar al estadio del techo replegable que figuraba en el diseño original porque tomaría demasiado tiempo.

En la sede de Cuiaba, los organizadores restaron importancia a los problemas del estadio a pesar de que hace poco, los funcionarios locales tuvieron que cancelar la licitación de asientos. La fiscalía dictaminó que el precio era excesivo, y el gobierno convocó a una nueva licitación para los próximos días.

Los nuevos asientos deben ser entregados el 20 de diciembre, días antes del plazo de la FIFA, de acuerdo con el cronograma original, la instalación de asientos ya debería haber comenzado. Arena Pantanal estaba terminada en un 85% para fines de septiembre.

"Eso no afectará la entrega del estadio", dijo Trade a la Associated Press. "Nos han asegurado que los asientos serán instalados a tiempo. Los asientos no son un aspecto crucial del trabajo de construcción, como son el techo o el campo de juego, que serán entregados a tiempo".

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, realizará una visita de inspección a Cuiaba la semana próxima. También irá a la ciudad sureña de Porto Alegre, cuyo estadio Beira-Río estaba finalizado en un 82% en agosto, según el gobierno.

El más avanzado en el trabajo de construcción es el estadio Arena das Dunas en Natal, en el noreste del país, terminado en un 90%.

El estadio de Sao Paulo llegó al 87% el mes pasado, dentro del plazo del 5 de enero aprobado por la FIFA. Esta semana se pintaron los laterales del campo de juego y se instalaron los arcos.

En la ciudad selvática de Manaus, se acaba de colocar el césped en el campo de juego de la Arena Amazonia, terminada en un 83% en septiembre.

"No prevemos muchas dificultades", dijo Trade. "Hemos estado supervisando el trabajo junto con la FIFA y afirmamos con confianza que todos los estadios serán entregados a tiempo".

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Con información de los periodistas de AP Stephen Wade y Filipe de Almeida desde Río de Janeiro.

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Tales Azzoni está en Twitter como http://twitter.com/tazzoni