Rusia evacúa a sus diplomáticos de Libia

Rusia evacuó el jueves a todos sus diplomáticos y sus familias de Libia luego que una turba atacó la embajada rusa la víspera, al tiempo que les advirtió a sus ciudadanos que no visiten ese país.

La cancillería rusa indicó que ningún elemento de la embajada resultó herido en el ataque del miércoles, efectuado en represalia por la muerte de un oficial de la fuerza aérea libia, presuntamente a manos de una mujer rusa.

Una muchedumbre armada irrumpió en el complejo de la embajada rusa en Trípoli, la capital libia, donde trepó los muros que la rodean y rompió una verja de metal mientras hacía disparos al aire. Uno de los atacantes murió baleado y otros cuatro resultaron heridos, informaron las autoridades libias.

Alexander Lukashevich, vocero de la cancillería, dijo el jueves en un comunicado que Moscú tomó la decisión de evacuar la embajada cuando el ministro de relaciones exteriores libio Mohamed Abdelaziz fue hasta la sede diplomática y le dijo al embajador ruso que no podía proteger al personal.

Lukashevich añadió que el personal y sus familias cruzaron el jueves la frontera con Túnez y se hallaban a salvo en ese país. Agregó que las autoridades libias se habían comprometido a proteger los bienes rusos y a tratar de restablecer rápidamente las condiciones para que la embajada reanude sus operaciones con seguridad.

Varios diplomáticos de alto rango permanecerán en Túnez a fin de mantener contactos con Libia, mientras que el resto del personal de la embajada será trasladado por avión el viernes a Moscú, indicó Lukashevich. Añadió que la cancillería recomendó a los ciudadanos rusos que se abstengan de visitar Libia.

Por un momento la violencia del miércoles provocó temores de que se repitiera un episodio similar al ataque contra el complejo diplomático de Estados Unidos en Bengasi, una ciudad del oriente de Libia, donde murieron el embajador norteamericano y otros tres estadounidenses. En esa ocasión se trató de un ataque terrorista en el aniversario de los atentados del 11 de septiembre del 2001, en que varios milicianos dispararon proyectiles de mortero al consulado, rodearon las instalaciones y las incendiaron.

Un funcionario libio dijo el miércoles que los atacantes retiraron la bandera rusa que colgaba desde un balcón en uno de los edificios del complejo. Pero no ingresaron a los edificios, agregó, bajo la condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a dar declaraciones a los periodistas.