Siria: Inspectores reportan "progreso alentador"

Los inspectores internacionales que deben eliminar el arsenal sirio de armas químicas de Siria dijeron el jueves que han logrado "un progreso inicial alentador" en su misión y que esperan realizar las inspecciones y empezar a desmantelar equipos en el término de una semana.

Un grupo de avanzada de expertos en desarme y personal de las Naciones Unidas llegó el martes a Siria para comenzar a sentar las bases del desmantelamiento y destrucción del programa de armas químicas del presidente Bashar Assad en los próximos nueve meses. El primer paso de la misión --avalada por una resolución del Consejo de Seguridad la semana pasada-- es eliminar la capacidad siria de producir armas químicas para el 1 de noviembre.

En una declaración, el equipo dijo que ha hecho "un alentador progreso inicial, después del primer día de trabajo en las reuniones con las autoridades sirias".

"Los documentos entregados ayer por el gobierno sirio lucen promisorios, según los miembros del equipo, pero serán necesarios ulteriores análisis, particularmente de diagramas técnicos, y hará falta responder más interrogantes", agregó.

Dijo que su intención de iniciar las inspecciones y desactivar equipos depende de la tarea de grupos técnicos establecidos junto con expertos sirios. Estos grupos, dijo la declaración, trabajan para ultimar los detalles en tres áreas cruciales para el éxito de la misión: verificar la información que suministró Siria inicialmente sobre su programa de armas químicas, asegurar la seguridad de los inspectores y establecer los arreglos prácticos para aplicar el plan.

Un convoy de tres vehículos de la ONU partió el jueves temprano de un hotel en el centro de Damasco con nueve expertos de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, con sede en Holanda, aunque no estaba claro cuál era su destino.

El equipo consiste ahora en un grupo de avanzada de 19 expertos de dicha organización y 14 miembros de la ONU que llegaron el martes. Un segundo grupo de inspectores llegará en el término de una semana.

Su misión es resultado de las consecuencias de un ataque con armas químicas el 21 de agosto en suburbios de Damasco. La ONU concluyó que se usó gas sarín en el ataque a sectores controlados por la oposición.

Estados Unidos y sus aliados acusan al gobierno sirio de ese ataque, mientras que éste lo atribuye a los rebeldes. Washington dijo que murieron 1.400 personas.

Por otra parte, seis grupos insurgentes sirios exhortaron a al-Qaida y a los rebeldes apoyados por Occidente a poner fin a su enfrentamiento en el norte del país.

El conflicto, en su tercer año, se ha complicado aún más con los choques de grupos rebeldes entre sí, particularmente en el norte, donde los insurgentes luchan por el control de territorio capturado al gobierno en el último año.

Las luchas intestinas entre los rebeldes ponen de manifiesto los enormes desafíos a la seguridad que enfrentan los expertos internacionales.

En una declaración emitida el miércoles por la noche, seis grupos rebeldes instaron a las dos principales facciones enfrentadas en el pueblo de Azar, cerca de la frontera turca, a implementar "un cese al fuego inmediato" y zanjar sus diferencias ante un tribunal islámico.

Las dos facciones principales son el Estado Islámico en Irak y el Levante (de al-Qaida) y la Brigada Tormenta Septentrional (del Ejército Sirio Libre).

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, que tiene sede en Gran Bretaña y documenta la guerra civil así como las luchas entre los rebeldes, dijo que entre quienes firmaron la exhortación se encuentran el Ejército Islámico, la Brigada Tawhid y el grupo Ahrar al-Sham, todos afiliados con la alianza apoyada por Occidente.

El llamamiento también insta al grupo de al-Qaida a retirar sus combatientes a las áreas donde estaban antes de que estallara la lucha en Azaz a fines de septiembre.