Panamá sanciona ley para contratar médicos

El presidente de Panamá Ricardo Martinelli sancionó la noche del miércoles una ley que permite contratar a médicos especialistas extranjeros para zonas del interior del país, pese a que la norma enfrenta resistencia y ha provocado una huelga médica que lleva casi una semana.

En un mensaje por cadena nacional de radio y televisión, el mandatario dijo que avaló la norma porque existe "injusticia" en cuanto a la cobertura de salud en Panamá, con una población de 3,5 millones.

"En Panamá no puede haber nunca más ciudadanos de primera clase con acceso a salud de calidad y ciudadanos de segunda clase sin atención de ningún tipo", expresó el mandatario, un populista de derecha que está en su quinto y último año de gobierno.

La ley fue aprobada en tercer y último debate por la legislatura la semana pasada, por lo que de inmediato el principal gremio que aglutina a los médicos del sector público paralizó labores, aunque sin dejar de atender casos de urgencia y a enfermos hospitalizados.

Los dirigentes médicos rechazan la norma con el argumento de que la contratación de especialistas extranjeros pone en peligro su estabilidad laboral, al tiempo que acusan al gobierno de querer privatizar los servicios de salud.

Sin embargo, Martinelli aseguró que al momento de una contratación futura, la prioridad la tendrán los especialistas nacionales, y que los servicios de los extranjeros solo serán por un año y en sectores donde no se cuente con médicos panameños disponibles.

El gobierno ha dicho que a nivel nacional se requieren centenares de especialistas, entre cardiólogos, nefrólogos, radiólogos, neumólogos y hematólogos, entre otros.

Mencionó que la selvática provincia de Darién --en la frontera sur con Colombia-- solo cuenta con cuatro especialistas para una población de 48.378 habitantes. "El requerimiento es de 28 más", señaló.

Los médicos, que han recibido el apoyo de las enfermeras, estudiantes de medicina y otros técnicos de la salud, marcharon pacíficamente el miércoles para exigir que Martinelli vetara la ley. Horas después, el gobernante sancionó la norma.