Dos King ilustran la división republicana

Dos representantes republicanos --que por razones diferentes votaron en contra del fracasado intento de los líderes de su partido para impedir que se afianzara la ley del seguro médico del presidente Barack Obama-- encarnan una creciente división en las filas republicanas tanto en ideología como en estrategia.

"Es una alianza temporal", dijo el legislador neoyorquino Peter King al verse emparejado con otros 11 representantes republicanos que votaron contra el proyecto de ley del presidente de la cámara baja John Boehner, que condicionó mantener al gobierno en funcionamiento a retrasar el requisito de la ley del seguro de Obama de que millones de personas compraran su seguro médico.

Entre esos 11 estaba Steve King, de Iowa, que votó en contra del proyecto de ley de Boehner por la razón contraria: le parecía insuficiente para paralizar la ley de seguro de salud aprobada hace tres años. Steve King y sus aliados del Tea Party quieren la derogación total de la ley de Obama.

Los dos King, sin parentesco alguno, representan polos opuestos en la política republicana. Steve King es el favorito del Tea Party y destacado promotor de la deportación de unos 11 millones de inmigrantes que residen en forma irregular en Estados Unidos o se quedaron tras expirar sus visados. Peter King aspira a la postulación presidencial republicana en el 2016 como antídoto a los seguidores del Tea Party y su influencia creciente en el Partido Republicano.

Además de los 12 republicanos que desairaron a Boehner, hasta ahora nueve demócratas han roto con Obama y los líderes de su partido para alinearse con los republicanos en una épica batalla presupuestaria que ocasionó el primer cierre parcial del gobierno en casi dos décadas.

Cuatro de esos demócratas --los representantes Mike McIntyre, Jim Matheson, Ron Barber y John Barrow-- representan distritos ganados por el candidato presidencial republicano Mitt Romney en el 2012. Los otros --Dan Maffei, Sean Maloney, Steven Horsford, Kyrsten Sinema y Paul Ruiz-- a duras penas ganaron en noviembre. Todos ellos figuran en la lista republicana de demócratas más vulnerables en el 2014.

"Muchos de nosotros estamos hartos de los gestos vacíos", dijo McIntyre.

"Los miembros del Congreso no deberían pedir al gobierno que pague su seguro médico mientras que el resto de los estadounidenses sufren el cierre gubernamental", dijo Sinema, una novata que obtuvo solamente el 49% de los votos en su distrito el año pasado.

La Cámara ofreció el primer ejemplo de escisión en ambos partidos. Por los republicanos, esas deserciones fueron notables por las razones que se esgrimieron.

Solamente el representante republicano Charlie Dent se sumó a Peter King al sugerir que los republicanos deberían aprobar la ley de financiación temporal y llevar la batalla republicana en torno de la ley del seguro médico llamada popularmente "Obamacare" a otro terreno. El martes, su colega republicano Scott Rigell se unió a ellos y dio a entender que estaba dispuesto a hacer concesiones.

"El cierre ha perjudicado a mi distrito, incluyendo los militares y los esmerados trabajadores y trabajadoras que han sido licenciados debido a las reducciones del presupuesto de defensa", dijo Rigell.

La mayoría de los otros nueve republicanos que se enfrentaron a Boehner el lunes por la noche eran, como Steve King, conservadores acérrimos para los cuales toda alternativa que no fuera privar de fondos la ley del seguro médico era una derrota.