Para Israel, atacar a Irán dejó de ser una opción

La decisión del presidente estadounidense Barack Obama de iniciar un diálogo con el nuevo presidente de Irán parece haberle arrebatado a Israel el elemento clave en su campaña por impedir que la república islámica produzca armas atómicas: la amenaza de un ataque unilateral a las instalaciones nucleares iraníes.

Pese a la enérgica opinión vertida en el discurso ante las Naciones Unidas por el primer ministro Benjamin Netanyahu, será casi imposible que Israel lance una acción militar una vez que se reanuden las negociaciones entre Irán y las potencias mundiales.

Como resultado, Israel podría quedar en segundo plano en el debate internacional sobre la manera de manejar el programa atómico iraní en los próximos meses y dependiente de Estados Unidos en momentos en que la credibilidad estadounidense en la región es cuestionada.

Durante años, Netanyahu ha advertido que Irán se encamina a producir armas atómicas, una opinión que ha sido compartida por Occidente. Mientras que ha visto con beneplácito la aplicación de sanciones internacionales y esfuerzos diplomáticos para dialogar con Irán, Netanyahu ha reiterado que esos esfuerzos deben ser respaldados por una "creíble" amenaza militar. Irán afirma que su programa atómico solamente tiene propósitos pacíficos.

En su discurso del martes ante la Asamblea General de la ONU, Netanyahu volvió a repetir su letanía de que Israel está preparado a actuar solo si llega a determinar que la diplomacia ha fracasado.

"Israel nunca permitirá que haya armas nucleares en las manos de un régimen agresivo que reiteradamente ha jurado barrernos del mapa. Contra ese tipo de amenaza, Israel no tendrá otra opción más que defenderse", destacó. "Quiero que no haya confusión sobre este punto. Israel no permitirá que Irán tenga armas nucleares. Si Israel es obligado a actuar sólo, Israel actuará solo".

Sin embargo, detrás de la retórica de Netanyahu, sus opciones parecen ser limitadas como consecuencia de la actitud del presidente iraní Hassan Rouhani que buscó un acercamiento a Occidente.

La semana pasada en las Naciones Unidas, Rouhani dio un discurso conciliatorio en el cual dijo que Irán no tiene la intención de fabricar armas nucleares y declaró que estaba dispuesto a realizar negociaciones con las potencias mundiales.

A continuación, Rouhani y Obama sostuvieron una conversación telefónica de 15 minutos mientras el líder iraní se dirigía al aeropuerto. Fue la primera conversación entre líderes de las dos naciones en 34 años y provocó esperanza de que un avance sobre el asunto nuclear pudiera significar el establecimiento de relaciones más profundas entre Irán y Estados Unidos.