Brasil: Investigarán homicidios cometidos por policías

La división de homicidios del Departamento de Policía de Río de Janeiro iniciará las investigaciones sobre las "muertes por resistencia" o asesinatos cometidos por policías que afirman que las víctimas murieron en tiroteos cuando se resistían a ser arrestadas.

La policía de Brasil ha sido criticada por usar la clasificación de "muertes por resistencia" para justificar lo que los activistas en defensa de los derechos humanos afirman suelen ser ejecuciones sumarias. El año pasado la policía de Río de Janeiro registró 582 de esos asesinatos, un aumento de 40% con respecto al año anterior.

El jefe de la policía de Río, Fernando Veloso, dijo el jueves que las "muertes por resistencia" no serán investigadas por las comisarías de los barrios, sino por la división de homicidios. Esa oficina también estará a cargo de investigar las amenazas de muerte hechas contra jueces, servidores públicos y periodistas.

Las autoridades policiales no respondieron a las llamadas ni a los mensajes de correo electrónico en busca de más detalles sobre el cambio en las investigaciones.

La decisión llega tras el despido del viernes de un comandante de policía cuyos agentes estuvieron implicados en la muerte a tiros de un adolescente de 15 años la semana pasada, en el barrio pobre de Palmeirinha. Nueve policías ya han sido cesados por el caso.

La policía había emitido inicialmente un comunicado diciendo que el adolescente, Alan de Souza Lima, y el joven de 19 años Chauan Jambre Cezario recibieron disparos "durante una confrontación con la policía" y afirmaron que les encontraron dos armas de fuego.

Pero surgió un video tomado con un celular en el que aparecían ambos jóvenes junto a otro en una calle, jugando con el teléfono, cuando de repente comenzaron a correr. Se escucha una ráfaga de disparos. El teléfono cae al piso pero sigue grabando, registrando la voz del malherido Lima y las oraciones de Cezario.

Se escucha a los policías preguntar por qué comenzaron a correr. "Estábamos jugando, señor", responde uno de ellos.

Cezario sobrevivió pero una bala sigue alojada en su pecho.

Naciones Unidas, Human Rights Watch y otros grupos de activistas han criticado por años a la policía de Brasil por ser demasiado violenta.

Human Rights Watch estima que unas 11.000 personas fueron asesinadas por la policía entre 2003 y 2009 tan sólo en las dos ciudades más grandes del país, Río de Janeiro y Sao Paulo. Un reporte de 2008 de la ONU señaló que la policía brasileña fue responsable de una gran parte de los 48.000 homicidios del año anterior.