Dominicana no dará prórroga a descendientes de haitianos

El presidente dominicano Danilo Medina advirtió el viernes que su gobierno no concederá prórrogas para que regularicen su situación migratoria los miles de inmigrantes haitianos y sus descendientes nacidos en el país que carecen de documentos.

"Los extranjeros de cualquier nacionalidad sin regularizar estarán sujetos a los procedimientos establecidos por la ley", dijo el jefe de Estado en el Congreso al presentar su tercer informe de gobierno.

El ministro de Interior, Ramón Fadul, explicó que de acuerdo con la ley los extranjeros y sus descendientes nacidos en el país que no tengan permiso de residencia a más tardar el 15 de junio serán deportados.

El gobierno comenzó a mediados de 2014 un proceso para regularizar a miles de inmigrantes y sus descendientes luego de que el Tribunal Constitucional determinó que las personas nacidas entre 1929 y 2007 de padres extranjeros sin permiso de residencia no eran dominicanos y ordenó abrir juicios individuales para anularles la nacionalidad.

Organizaciones de derechos humanos estiman que la medida afectaría a unas 200.000 personas de ascendencia haitiana. El gobierno insiste que serían sólo 13.000.

El fallo del Tribunal Constitucional tensó las relaciones entre las dos naciones que comparten la isla La Hispaniola y una larga historia de conflictos políticos, migratorios y comerciales.

Presionado por las críticas internacionales el Congreso aprobó un ley para revalidar la nacionalidad de quienes estuviesen inscritos en el registro civil, mientras que los cerca de 60.000 que nunca tuvieron acta de nacimiento debían reportarse como extranjeros y tratar de naturalizarse en un periodo de dos años.

El plazo para registrarse como extranjeros venció el 2 de febrero, cuando sólo 8.755 personas se habían inscrito, y "no será prorrogado", dijo Medina.

Roque Féliz, director del jesuita Centro Bonó, explicó en recientes declaraciones a The Associated Press miles de personas quedaron bajo "alto riesgo de ser deportados a Haití", un país donde no nacieron y cuya lengua no conocen.

De forma paralela, el gobierno abrió en junio un programa para regularizar el estatus de los cerca de 500.000 extranjeros que no cuentan con permiso migratorio, en su gran mayoría provenientes de Haití.

Cuando faltan tres meses y medio para que concluya el plazo de regularización, sólo 140.000 inmigrantes comenzaron el proceso, de los cuales 10.000 han cumplido con todos los requisitos y apenas unos 360 han obtenido su permiso migratorio.

Grupos de derechos humanos han criticado los obstáculos burocráticos que impiden acelerar el proceso por parte de las autoridades dominicanas, mientras cientos de haitianos se han manifestado afuera de la embajada de su país para exigir que el gobierno de Haití les entregue documentos de identidad, indispensables para regularizar su estatus migratorio.