Cristina Fernández dispone cambios en su gabinete

La presidenta Cristina Fernández eligió a hombres del núcleo más duro del kirchnerismo en puestos claves de su gabinete de ministros para transitar el último año, en el que deberá lidiar con investigaciones de corrupción y una campaña electoral sin candidato propio, coincidieron analistas.

El vocero presidencial Alfredo Scoccimarro anunció el jueves que el secretario general de la presidencia Aníbal Fernández pasará a la jefatura de gabinete en reemplazo de Jorge Capitanich, en el puesto desde 2013.

Fernández ya había ocupado ese cargo durante el primer mandato de la gobernante entre julio de 2009 y diciembre de 2011.

A su vez, la secretaría general de la presidencia quedará en manos del diputado nacional Eduardo De Pedro, integrante de "La Cámpora", el grupo político más cercano a la mandataria y que lidera su hijo, Máximo Kirchner.

Por su parte, Daniel Gollán será el nuevo ministro de Salud en reemplazo de Juan Manzur, quien tiene previsto postularse para la gobernación de su provincia natal, la norteña Tucumán, en las elecciones generales de octubre próximo.

La presidenta tomó juramento a los tres funcionarios en un acto en Casa de Gobierno.

"Los hombres que hoy se incorporan tienen convicciones...todo el mundo tiene que saber que defender lo que uno piensa y siente no es en contra de sino ser coherente con lo que uno piensa", dijo la presidenta.

"La decisión es terminar gobernando no con los mejores sino con los propios", evaluó Ignacio Fidanza, analista y director del sitio de internet La Política On Line. "El gobierno está cada vez más aislado y más débil. Encima no tiene sucesor".

Los cambios se producen a tres días de que la mandataria inaugure un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso y medio de las acusaciones sobre la supuesta existencia de un intento de desestabilizar al gobierno liderado por el Poder Judicial, ante el avance de las causas que involucran a altos funcionarios, incluida la presidenta.

El último año de gobierno kirchnerista, además, arrancó con una crisis institucional por la muerte del fiscal Alberto Nisman el 18 de enero pocos días después de acusar a la presidenta por un supuesto plan para encubrir a los sospechosos de un atentado contra un centro judío en 1994. Esta denuncia fue desestimada el jueves por un juez federal.

Para Fidanza, "la pelea con la justicia, está el rojo vivo y va a seguir. Los jueces y fiscales federales (con causas contra el gobierno) están decididos".

De Pedro, de 38 años, actuaba como operador del kirchnerismo dentro del Poder Judicial y hasta el jueves integraba el Consejo de la Magistratura que designa y remueve jueces.

El perfil de los ministros, en especial el jefe de gabinete Aníbal Fernández, un dirigente de alta exposición mediática, evidencia que "este gobierno se va a ir de la misma manera que entró, confrontando siempre. No fue un gobierno contemplativo", opinó Roberto Bacman, analista del Centro de Estudios de Opinión Pública.

A falta de un candidato propio de cara a las elecciones del 23 de octubre, para Bacman el kirchnerismo "va a concentrarse en la gestión para irse con una popularidad mayor".