Michael Dupouy: la cultura callejera es de pantalla

El francés Michael Dupouy es catalogado como un experto en la llamada "street culture" o cultura callejera. Cada año, su libro "All Gone" se vuelve una pieza codiciada entre los seguidores de este tipo de expresión que reúne una vasta gama de propuestas que van de la música al arte, pasando por el diseño, deportes y otros elementos considerados contraculturales.

Aunque la popularidad de la cultura callejera ha aumentado, Dupouy opina que ya no existe de forma tradicional, pues la red la ha convertido en "una cultura de la pantalla".

"Podemos definir la cultura de la calle como pop y pantalla, es la cultura de la pantalla", dijo Dupouy en inglés a The Associated Press la noche del martes. Antes "no podías saber cómo se vestía la gente en Japón a menos que fueras allá. Ahora puedo estar a la mitad de Francia, con una conexión de internet y puedo ver las tendencias de otros países sin viajar: ya no es cultura de la calle, ahora es una cultura de pantalla", agregó en la capital mexicana donde firmó ejemplares de su "All Gone" 2014.

El libro es editado a través de la agencia creativa de Dupouy, La MJC, y la firma Adidas. Desde su primera edición, de 2006, reúne propuestas de street culture que se extienden hasta deportes como el parkour.

Cada edición del libro, que definió como "una enciclopedia", se publica en cantidades limitadas, lo cual lo convierte en una pieza de colección. En México había sólo 50 ejemplares disponibles de la edición 2014.

Y aunque el tiraje es bastante reducido, Dupouy indicó que la cultura callejera "es democrática".

"La cultura callejera no sólo es ropa, es grafiti, arte, música y es la forma en qué piensas", expresó mientras varios jóvenes comenzaban a formar una fila para que les diera su autógrafo. "La escena es más madura y el cambio más grande es que la cultura no se notaba. Hace unos 15 años esa cultura era para unas pocas personas, que se reconocían entre ellos por el estilo, se consideraba underground y subcultura. Diez años después es la cultura más consumida, la más popular en el mundo y la más querida. Está por todas partes".

Dupouy, que también posee una marca de ropa, señaló que a diferencia de otro tipo de expresiones, la cultura callejera no se puede reducir a una sola categoría, pero sí subrayo que el coleccionismo el parte de su ADN.

"Está creciendo tanto que cada vez se vuelve más coleccionable que cualquier otra", señaló.

Como muestra, muchos de los jóvenes que esperaban por su rúbrica llevaban gorras y tenis de ediciones limitadas. El libro justamente destaca piezas elaboradas entre marcas y artistas de diversos campos, incluyendo una con toques de arte huichol del estudio mexicano Rage Handcraft de Ricardo Campa.

El mismo Dupouy no ha podido escapar al fenómeno del coleccionismo. Tiene una amplia gama de tenis, juguetes de diseñador, tablas de patineta y recientemente comenzó a sumar obras de arte, aunque las pone en un ámbito aparte de la cultura callejera.

"No me gusta el término de arte callejero. Para mí el arte callejero es nada", señaló. "Mucha gente de mi generación hace arte influido por el grafiti o señales de tránsito, pero para mí el arte es el mismo".