COI severamente cuestionado por estudiantes en Río

El presidente del COI Thomas Bach se las vio en figurillas el miércoles para responder a cuestionamientos de estudiantes que criticaban el uso del agua en las sedes olímpicas en momentos en que la región padece su peor seguía en 80 años.

Bach se presentó ante un centenar de estudiantes universitarios y tuvo dificultades para justificar la construcción de un campo de golf que requiere mucha irrigación y de una nueva sede para las competencias de canotaje en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro del 2016.

El sur de Brasil, que incluye a Río, soporta su peor sequía en casi un siglo.

Los organizadores están construyendo un campo de golf de 20 millones de dólares y un lago artificial para las pruebas de canotaje.

Una estudiante de 18 años, Beatriz Klimeck, le dijo a Bach que "cuanto más pobre el barrio, peor es la situación".

"La ciudad de Sao Paulo y muchas partes de Río soportan una crisis muy severa por la falta de agua", sostuvo la muchacha. "Hay barrios de Río que no tienen agua desde hace 12 días, pero el campo de golf sigue siendo irrigado permanentemente".

Bach sostuvo que las autoridades olímpicas brasileñas le habían dicho que fuertes aguaceros caídos en febrero habían resuelto el problema.

"Tenía la impresión de que la crisis del agua no es algo permanente", manifestó.

Una delegación del Comité Olímpico Internacional terminó el miércoles una visita de inspección de tres días.

Bach, quien permanecerá en Río hasta el sábado, dijo que el hecho de que la gente no tenga agua y de que esto sea vinculado con las olimpiadas no es bueno para el COI.

"Si no resolvemos esto, toda la buena voluntad no servirá de mucho", sostuvo.

El campo de golf está rodeado de controversias.

La firma que lo construye fue demandada por violar supuestamente normas ambientales al construir el campo en una reserva natural que es uno de los sectores más cotizados de Río.

Un fiscal, por su parte, estudia la posibilidad de que el alcalde de Río Eduardo Paes le haya hecho conceciones financieras al magnate a cargo de la construcción del campo.

Río tiene otros dos campos de golf, pero se ha dicho que no sirven para una competencia olímpica en la que el golf regresa a esta justa por primera vez en 112 años.

Paes declaró esta semana que "odia" la idea de tener que construir un campo de golf en Río. "Jamás lo hubiera hecho" si de él dependiese, le dijo al diario O Globo. "Nunca".

El director del comité organizador de Río Carlos Nuzman dijo lo mismo el miércoles respecto al la instalación de canotaje.

Pero agregó que la construcción de la instalación era un requisito y "había que hacerlo".

Río está invirtiendo 14.000 millones de dólares en los juegos, a realizarse dos años después de una Copa Mundial en la que Brasil invirtió 12.000 millones de dólares.