EI traslada rehenes cristianos a su baluarte

Milicianos del Estado Islámico han trasladado un gran contingente de cristianos secuestrados a uno de sus baluartes mientras continuaban los intensos combates entre los extremistas y combatientes curdos y cristianos por el control de varias poblaciones a lo largo de un río estratégico en el noreste de Siria, dijeron activistas y medios estatales.

El río Jabur en la provincia de Hassaké, fronteriza con Turquía e Irak, se ha convertido en un campo de batalla de la lucha contra la milicia Estado Islámico en Siria. La población es mayoritariamente curda, pero también hay árabes y cristianos asirios y armenios.

Desde antes del alba, el EI atacó poblaciones junto al río y secuestró a unas 70 personas, entre ellas muchas mujeres y niños. Miles huyeron a zonas más resguardadas.

Se desconocía la suerte de los secuestrados, en su mayoría cristianos asirios. Sus familiares buscaban noticias frenéticamente, pero no las había.

"Es una tragedia... Es verdad lo que dicen, la historia se repite", dijo Yunan Talia, un dirigente de la Organización Democrática Asiria que habló con la Associated Press desde Hassaké.

Aludía a la masacre en 1933 de los asirios de Simele, una población del norte Irak, por fuerzas del gobierno. Después de ésta la comunidad huyó a la región de Jabur.

La agencia noticiosa estatal SANA y la Red Asiria por los Derechos Humanos en Siria dijeron que los rehenes fueron trasladados a Shaddadé, una ciudad al sur de Hassaké controlada por el Estado Islámico. Estados Unidos y una coalición de socios regionales, que realizan una campaña aérea contra el grupo, en ocasiones han atacado Shaddadé, una ciudad de mayoría árabe.

"Además de su estrategia de terror, la toma de rehenes para usar como escudos humanos y protegerse de los ataques aéreos de la coalición es otro de sus objetivos", dijo Osama Edward, director de la red asiria, que tiene su sede en Estocolmo.

El secuestro en masa acentuó los temores de las minorías religiosas en Siria e Irak, blancos frecuentes del grupo Estado Islámico. Durante su campaña en ambos países, donde ha instaurado un autotitulado califato, ha atacado, matado, expulsado o esclavizado a las minorías y destruido sus templos.

Los asirios son cristianos de la región que se dicen descendientes de los antiguos mesopotámicos.

Talia dijo que los milicianos del EI invadieron 33 aldeas sirias el lunes y se llevaron a unas 300 personas, a muchas de las cuales las arrancaron de sus camas. Un hombre que se resistió fue encerrado en su casa, la cual fue incendiada.