La peste bubónica en Europa pudo haber llegado desde Asia

Científicos dicen que es posible que hayan resuelto un misterio de varios siglos: ¿por qué Europa experimentó brotes de peste bubónica a lo largo de cientos de años, comenzando con el de la Muerte Negra, que duró de 1347 a 1353?

Quizás se pueda culpar al roedor llamado gerbil, en Asia.

La enfermedad es causada por una bacteria que vive en los roedores. Hasta ahora se pensaba que una vez que el patógeno llegó de Asia y provocó la Muerte Negra, se asentó entre los roedores europeos y periódicamente llegaba a los humanos hasta que desapreció a principios de los años 1800.

Pero ahora investigadores científicos han sugerido que la verdadera fuente de esos brotes periódicos estuvo en Asia. El comercio marítimo puede haber transportado inadvertidamente la enfermedad repetidas veces desde su principal concentración, los grandes gerbiles y otros mamíferos pequeños en Asia.

"No creo que haya habido una fuente sustentable en Europa", dijo el martes Nils Stenseth, de la Universidad de Oslo, en un correo electrónico.

Él y otros coautores presentaron la teoría en un artículo publicado el lunes en Proceedings of the National Academy of Sciences.

La prueba está en los anillos de crecimiento de las plantas arbóreas, que preservan registros detallados del clima en Europa y Asia. La plaga salta de los roedores salvajes a los humanos en respuesta a cambios climáticos, y los científicos estudiaron si podían vincular esos cambios con los momentos en que ocurrieron los brotes.

No encontraron prueba de una fuente europea de la enfermedad, pero el registro climático en Asia muestra una historia muy diferente.

Los investigadores identificaron 16 posibles incidentes entre 1346 y 1837 en que la plaga puede haber llegado a un puerto europeo desde Asia. Esos eventos fueron precedidos de manera uniforme por fluctuaciones climáticas en Asia, como queda registrado en los anillos de árboles de Pakistán, con un retraso de 15 años.

Quizás los camellos, personas y pulgas en las caravanas que atravesaban Asia se contaminaron con el germen y llegaron a Europa por las rutas de comercio, dijeron los investigadores.