Tren choca con camioneta en California; hay 28 heridos

Un tren de pasajeros que se dirigía a Los Ángeles descarriló el martes antes del amanecer en una aparatosa colisión con una camioneta que quedó abandonada por su conductor luego de que se quedara atascada en las vías.

Se escuchó un fuerte estruendo y el sonido de los frenos antes de que tres de los cinco vagones del tren terminaran de costado, con un saldo de 28 heridos, cuatro de ellos de gravedad.

"Pareció una eternidad cuando volábamos por el vagón. Todo volaba", dijo el pasajero Joel Bingham. "Definitivamente tuve un encuentro con la muerte".

Posiblemente se salvaron vidas gracias a los vagones de pasajeros diseñados para absorber el impacto que se compraron tras un fatal choque de hace diez años, señalaron autoridades de Metrolink. Los cuatro vagones de pasajeros quedaron intactos en su mayor parte, así como la locomotora.

La policía encontró al chofer de la camioneta Ford F-450 que andaba extraviado como a una distancia de 1,5 a tres kilómetros (una milla o dos) del cruce, informó Jason Benites, jefe adjunto del Departamento de Policía de Oxnard.

El conductor, José Alejandro Sánchez Ramírez, de 54 años y nativo de Yuma, Arizona, fue arrestado porque presuntamente abandonó el lugar de la colisión, declaró Benites por la tarde en conferencia de prensa.

Sánchez Ramírez llevaba un remolque para entregar productos agrícolas y dijo a la policía que intentó dar vuelta a la derecha en el cruce, pero lo hizo a destiempo y el vehículo se atoró en las vías. Fue hospitalizado y quedó en observación.

El cruce ha sido escenario de muchas colisiones durante muchos años.

El tren, el primero de la mañana en la ruta de Ventura, acababa de salir de su segunda parada en Oxnard rumbo al centro de Los Ángeles, a unos 105 kilómetros (65 millas) de distancia, cuando golpeó la camioneta alrededor de las 5:45 a.m. Había 48 pasajeros a bordo y tres tripulantes. Todos los últimos resultaron lesionados.

El maquinista vio el vehículo abandonado y frenó, pero no hubo tiempo suficiente para detenerse, señaló el jefe del Departamento de Bomberos de Oxnard, Sergio Martínez.

Bingahm dijo que las luces se apagaron cuando el tren se descarriló. Estaba golpeado de pies a cabeza, pero se las ingenió para salir con otros por un lugar en el que el tren quedó encima de una hendidura en el suelo.

"Solo temblaba", comentó. "Abrí la ventana y dije a los demás, 'sigan mi voz'''.

Los bomberos instalaron lonas de color verde, rojo y amarillo para clasificar a las personas de acuerdo a sus lesiones. Muchos de los 23 pasajeros que no resultaron lesionados se quedaron a un lado cubiertos con mantas blancas.

Otros fueron llevados a varios hospitales cercanos y se les atendió de diversos malestares.

"Los pacientes se han quejado de mareos, dolores de cabeza y de espalda baja, molestias relacionadas con los golpes y demás", señaló el doctor Bryan Wong, director médico en el Centro Médico del condado Ventura.

Un paciente narró como trabajaba en su computadora portátil y un momento después hubo una sacudida tan repentina que no alcanzó a sujetarse de nada, señaló Wong. Fue aventado de manera violenta contra una pared del tren.

Después de arrancar de la estación Oxnard, el tren comienza a acelerar regularmente tras pasar los verdes cultivos y alcanza más o menos 88 kilómetros (55 millas) por hora, dijo el vocero de Metrolink, Scott Johnson.

Con la aplicación del freno, el tren quizá golpeó la camioneta a una velocidad de entre 64 y 88 kilómetros (40 y 55 millas) por hora.