Madre de inmigrante mexicano baleado en EEUU pide justicia

El primer día de Agapita Montes Rivera en su primer viaje a Estados Unidos incluyó ver el cadáver de su hijo, quien fue baleado de muerte por la policía en el estado de Washington, en un caso que ha generado protestas y peticiones de una investigación federal.

La mujer de la pequeña localidad de Parotita, México, dijo el martes que los tres oficiales de policía involucrados deben ir a prisión.

El inmigrante mexicano Antonio Zambrano Montes fue baleado de muerte el 10 de febrero luego de que presuntamente lanzó piedras a la policía en un transitado cruce de Pasco, un centro de agricultores ubicado junto al río Columbia. Su muerte está bajo investigación.

Montes Rivera, de 60 años, habló con The Associated Press por medio de un traductor durante una entrevista en una librería.

Indicó que en México vio el video del tiroteo y corrió hacia el televisor en un inútil intento por ayudar a uno de sus 16 hijos. Dijo que desearía haber tomado su lugar.

"La verdad, yo cuando vi que lo iban persiguiendo, y él alzó las manos, y se ve que le disparan, yo me lancé al televisor", dijo Montes Rivera. "Si yo hubiera visto eso en persona, hubiera sido la primera en brincar para no que no le hubieran dado a él; mejor a mí."

La noche del tiroteo, Zambrano Montes actuaba de forma errática y lanzaba piedras a los agentes, señaló la policía. Dijeron que no pudieron someter al trabajador agrícola de 35 años con una pistola de choques eléctricos.

En un video captado por un peatón se escuchan cinco detonaciones y se ve a Zambrano Montes huir, perseguido por tres oficiales. A medida que los policías se acercan, él se detiene y da la media vuelta para encararlos. Se escuchan varias detonaciones y él cae al suelo.

El forense del condado de Franklin ha ordenado una investigación de su muerte, que está siendo revisada por una fuerza especial regional. Autoridades federales también monitorean la investigación.

Montes Rivera dijo el martes que no está enterada de que su hijo haya tenido algún comportamiento errático en el pasado.

"Era alegre y trabajador", dijo la madre a la AP.

El renombrado abogado de la familia, Benjamin Crump, indicó que Zambrano Montes era un inmigrante que estaba en el país sin autorización y hablaba poco inglés. Crump también representó a la familia de Michael Brown, un hombre negro asesinado por un policía en Ferguson, Missouri.

Montes Rivera llegó el lunes a Pasco y acudió directamente a la funeraria para ver el cuerpo de su hijo. Crump señaló que ahí sufrió un desmayo.

"No lo había visto en 10 años", dijo Fabián Ubay, quien fungió como intérprete y vocero de la familia. "La siguiente vez que lo vio, estaba muerto".

Montes Rivera no se ha contactado con las autoridades. Y en lo referente a los tres oficiales de policía que están bajo licencia, señaló que deben ir a la cárcel.

"Si, a prisión, para.yo pienso que tienen mamá, para que les den la oportunidad, ya que no me dieron esa oportunidad a mí, para que sus mamás los vayan a ver", afirmó.

Señaló que la última vez que habló con su hijo fue el 30 de diciembre, cuando le pidió que regresara a su casa a visitarla. Él respondió que necesitaba más dinero para hacerlo.

"Pues él habló y yo le decía que tenía mucha ganas que ya se fuera, porque ya era mucho tiempo que estaba por allá", señaló sobre esa última conversación. "Él me dijo, 'Ma, yo voy a trabajar. Ya nomás que agarre unos centavitos, me voy a ir'''.

El gobierno mexicano absorbió los gastos funerarios de Zambrano Montes, así como los del traslado del cuerpo a México, de acuerdo con el consulado mexicano en Seattle. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, ya se pronunció en contra del tiroteo.

La muerte de Zambrano Montes ha generado dos semanas de protestas en Pasco, que tiene una población de unos 68.000 habitantes, de los cuales más del 50% son hispanos.

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Interactivo AP:

http://hosted.ap.org/interactives/2013/reforma-migratoria/