Inmigrantes de EEUU molestos por orden judicial de Texas

Una coalición de organizaciones de inmigrantes de la Florida expresó el lunes su malestar por la decisión de un juez de Texas de bloquear temporalmente una orden ejecutiva de inmigración del presidente Barack Obama, y anunció que continuará luchando para que las medidas sean implementadas y el Congreso apruebe una reforma migratoria permanente.

"Estamos indignados por la decisión que tomó el juez... estancó los sueños a muchos jóvenes", expresó Francisco Portillo, director de la Organización Hondureña, uno de los grupos que conforman la Coalición de Organizaciones Latinas y Comunidades en Acción. "El presidente Obama les dio suficiente tiempo a los congresistas para que aprobaran la reforma migratoria" en el Congreso, dijo en un intento de justificar la decisión de Obama de emitir las órdenes ejecutivas.

Los grupos se pronunciaron el mismo día que el gobierno nacional pidió al juez federal de Texas Andrew Hanen que aplace el cumplimiento de su fallo que suspendió la medida ejecutiva de Obama que protege de la deportación a unos 5 millones de inmigrantes que permanecen en el país sin autorización.

La semana pasada, Hanen emitió una suspensión temporal solicitada por 26 estados que han entablado una demanda contra la medida de Obama.

Liderados por Texas, los gobiernos estatales alegan que la medida ejecutiva es inconstitucional y obligaría a un aumento en el gasto de servicios policiales, médicos y de educación.

"Estamos molestos por la actitud que ha tomado el Partido Republicano. La solución es someter a votación la reforma migratoria que ya fue aprobada en el Senado", dijo Cristóbal Contreras, de Hondureños Unidos. "La comunidad inmigrante no es enemiga del país. Ha venido a construir en este país, amamos este país", indicó.

Los inmigrantes anunciaron que realizarán una vigilia de dos horas el jueves para pedir por la implementación de la medida ejecutiva y la aprobación de una reforma migratoria integral. La coalición dijo que planea también una marcha callejera, pero no reveló la fecha.

"No pierdan las esperanzas. Vamos a lograr que todo se cumpla", expresó Carmen Jiménez, una venezolana que lidera un grupo de ayuda a refugiados e inmigrantes. "Lo que tenemos que hacer es activarnos como comunidad", indicó.

Syndi Figueroa, una hondureña que llegó en junio del 2014 junto a su hijo de cinco años escapando de lo que dijo fueron amenazas de muerte de pandillas de su país, dijo que está triste por la decisión del juez y le pidió que la revierta.

"Tengo miedo de volver a Honduras", aseguró la joven de 24 años, que dejó a su madre y tres hermanos menores en su país. "Pero ahora aquí no tengo salida", indicó la mujer, que está amparada por un permiso temporal de permanencia de un año por haber llegado junto a su hijo en momentos que arribaron al país numerosos menores centroamericanos no acompañados.