El ex alcalde de Los Ángeles Villaraigosa apunta al Senado

Si el ex alcalde demócrata de Los Ángeles Antonio Villaraigosa pretende llegar a senador federal por California tendrá que romper el maleficio que ha perseguido a varios de sus antecesores en la búsqueda de cargos de mayor representación estatal: Las estadísticas muestran que el Ayuntamiento de Los Ángeles ha sido el cementerio político de varios ex alcaldes, cuyo atractivo local no alcanza para volar más alto.

Un vistazo a la historia: Tom Bradley rompió las barreras raciales y configuró el perfil moderno de la ciudad durante las dos décadas que fue alcalde, de 1973 a 1993, pero fracasó en su par de intentos por convertirse en gobernador.

El predecesor de Bradley, Sam Yorty, fue alcalde durante 12 años, pero cayó en las contiendas internas demócratas por las candidaturas a gobernador y presidente.

En 2002, el empresario Richard J. Riordan, alcalde de Los Ángeles de 1993 a 2001, también perdió la contienda interna republicana por la candidatura a gobernador.

Villaraigosa, de 62 años, ha expresado que sopesa ser candidato en 2016 y es consciente de algunas complicaciones de su pasado.

El único demócrata listo para la contienda a la fecha, el procurador general de California, Kamala Harris, ha buscado evidentemente el apoyo de los sindicatos municipales de Los Ángeles, un recordatorio de la problemática laboral que Villaraigosa afrontó en sus últimos años como alcalde, cuando la recesión propició una crisis presupuestaria.

Cuando ganó en 2005, Villaraigosa fue ensalzado como un precursor hispano, el primer alcalde latino en Los Ángeles desde 1872.

También obtuvo elogios por ampliar la fuerza policial e impulsar nuevas líneas ferroviarias para una ciudad congestionada de vehículos, así como por combatir la contaminación derivada de la generación de electricidad con quema de carbón.

Cuando dejó la alcaldía en 2013, Villaraigosa fue criticado por no concluir todo lo que había iniciado y evitar la tarea poco glamorosa de arreglar banquetas fracturadas y pavimentar calles.

Un idilio con una presentadora de televisión devino en su divorcio.

El ex alcalde afronta otros obstáculos. Mientras que San Francisco tiene una confluencia demócrata para impulsar candidatos locales --Harris, ex fiscal federal de San Francisco es un ejemplo-- la ausencia de unidad cívica de Los Ángeles convierte a la ciudad en un trampolín menos prometedor para personalidades con ambiciones políticas.

Los Ángeles "no tiene mucho sentido de patriotismo urbano", declaró el experto político Jack Pitney, de la Universidad Claremont McKenna.

Pitney informó que los alcaldes de Los Ángeles tienen un poder más limitado en comparación con sus colegas de otras grandes ciudades. Así que existe una tendencia a responsabilizarles de situaciones difíciles al tiempo que no siempre tienen la influencia para impulsar cambios, agregó.

Sin embargo, Villaraigosa también tiene sus aspectos positivos que podrían ayudar a que rompa el maleficio.

Es ex presidente de la asamblea estatal y sus años en Sacramento le hicieron ganar aliados políticos y contactos en todo el estado.

También ha tenido proyección nacional cuando, entre otros acontecimientos, en 2012 fue presidente de la Convención Nacional Demócrata.

Si se postula, Villaraigosa podría convertirse en el primer senador federal hispano de California. Según un sondeo de la encuestadora Field Poll difundido esta semana, el ex alcalde es favorito entre los latinos, que forman alrededor del 20% del electorado estatal.