Casa Blanca reconoce que es necesario subir los salarios

Los principales economistas del presidente Barack Obama opinan que a pesar de que Estados Unidos ha conseguido una recuperación duradera y cada vez más fuerte, los modestos aumentos de salario están lejos de compensar décadas de estancamiento en la paga de los trabajadores de clase media.

La Casa Blanca, en su reporte anual al Congreso, también advierte que a pesar de la relativa fortaleza de la economía, la desaceleración en otros lugares sigue representando riesgos para Estados Unidos.

Las 400 páginas del "Reporte Económico del Presidente" son principalmente un retrato optimista de la economía repleto de apéndices, gráficos y tablas estadísticas elaborados para apoyar las iniciativas políticas de Obama.

Como documento político, es posible que el reporte no sea bien recibido en el Congreso, donde los republicanos son mayoría. Pero como evaluación del estado de la economía, en general coincide con los republicanos que dicen que la falta de crecimiento salarial es una falla crítica en la recuperación económica.

Tras la recesión, la economía ha crecido a una tasa anual de 2,8% en los últimos dos años, una mejora desde el 2,1% que hubo en los tres años y medio del período de recuperación.

El ingreso de la clase media ya está emergiendo como un tema económico clave para la elección presidencial y los comicios legislativos de 2016.

El reporte muestra datos de la debilidad de los salarios desde 1973, cuando la productividad se redujo y creció la desigualdad salarial entre el 1% que más tiene y el restante 90%. A partir de 1995, menos estadounidenses comenzaron a participar en la fuerza de trabajo, poniendo más presión a los salarios.

"Este es el desafío en general que estamos tratando de superar como economía", dijo Jason Furman, presidente del Consejo de Asesores Económicos de Obama.

El reporte destaca que si continúan las tendencias en productividad, brecha salarial y participación laboral que eran evidentes antes de 1973, un núcleo familiar promedio tendría que haber duplicado su ingreso en 2013, o ganar 51.000 dólares adicionales al año.

El documento se basa en datos para respaldar los objetivos en política nacional de Obama, como subir el salario mínimo, aumentar el gasto en educación, reformar el sistema fiscal para las empresas y ampliar el comercio internacional. Como tal, esto pone en relevancia las dificultades que enfrenta Obama en los siguientes 23 meses de su presidencia.

Los republicanos, que tienen mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes, se resisten a nuevas iniciativas de gasto e incrementos al salario mínimo. Una mayoría de demócratas se opone a los acuerdos comerciales. Y cambiar el sistema fiscal es un enorme peso bajo cualquier circunstancia.

"La Casa Blanca debería enfocarse menos en festejar la recuperación más lenta en más de 50 años, y más decidirse a cooperar con el Congreso para avanzar en oportunidades y empleo para la clase media", declaró Don Stewart, asesor de Mitch McConnell, líder de los republicanos en el Senado.