"Hamilton" de Lin-Manuel Miranda es un musical divertido

Suena loco pero he aquí un musical a base de hip hop sobre Alexander Hamilton, el primer secretario del Tesoro estadounidense.

¿Sobrevalorado? Quizás. Pero este espectáculo de casi tres horas, con unas 50 canciones, repeticiones y fragmentos de canciones, también es alegre, desordenado y serio, justo como la fundación de los Estados Unidos.

El nuevo musical reúne al equipo de "In the Heights": el director Thomas Kail, el coreógrafo Andy Blankenbuehler y Lin-Manuel Miranda, autor del libreto, la música y la letra, quien además actúa en el papel principal.

Estructurada de manera cronológica y brillantemente narrada por Aaron Burr, el hombre que mataría a Hamilton, el musical se estrenó el martes en el Public Theater de Nueva York.

Resalta las raíces huérfanas e inmigrantes del "Padre Fundador de 10 dólares sin padre", sus vicios y ambiciones, y su muerte al estilo de una tragedia griega. Es inteligente y ambiciosa, sí, y también necesita algo de edición.

Es el tipo de show que los enterados de Broadway ya están aplaudiendo: provocador sin llegar a ser alarmante, histórico sin ser seco. Es hip hop con un máster. ¿Podrá ser el musical que rescate a Broadway?

Es cierto que Miranda parece ser uno de esos artistas únicos que logra mezclar mundos discrepantes. Domina con soltura a Sondheim y Tupac, y tiene una sensibilidad astuta y hábil. Es como ese nerd chévere encorvado en la primera fila de una clase de historia con la mano permanentemente levantada. Pero corre el peligro de ponerle demasiado a un ya atiborrado "Hamilton".

La obra cuenta con actuaciones destacadas de Leslie Odom Jr. como Burr; Phillipa Soo como la esposa de Hamilton; Renee Elise Goldsberry como la cuñada de Hamilton, y Daveed Diggs como un sarcástico Thomas Jefferson. Y Brian d'Arcy James, como un cursi e irritado rey Jorge, canta tres canciones sobre sus excolonias estadounidenses como un amante plantado: "Volverás", dice, haciendo al público llorar de la risa.

El musical está inspirado en una biografía del historiador Ron Chernow, filtrada a través del mundo cultural y musical de Miranda.

Y qué tremendo mundo es ese: las canciones oscilan entre pop y batallas de rap hasta góspel y R&B sexy. Los seguidores del hip hop escucharán fragmentos de letras de Notorious B.I.G., Lauryn Hill y LL Cool J. El escaso escenario de madera y cuerda, creado por David Korins, tiene un centro giratorio que, si lo piensan, es como un tocadiscos perfectamente apropiado.

___

En Internet: http://www.publictheater.org

___

Mark Kennedy en Twitter: http://twitter.com/KennedyTwits