Mianmar pone a militares al frente en la región de Kokang

Mianmar concedió a sus fuerzas armadas poderes sin precedentes para hacer frente a los choques entre rebeldes de una minoría étnica y tropas gubernamentales en la región de Kokang, luego de que enfrentamientos durante una semana dejaran decenas de soldados muertos y provocaran que miles de refugiados huyeran a China.

Dos anuncios, firmados por el presidente Thein Sein, fueron leídos en la televisión de Mianmar el martes por la noche. En ellos se declaró un estado de emergencia de 90 días y se informó que una administración militar había sido impuesta en la región especial norteña.

Horas antes, rebeldes kokang abrieron fuego sobre un convoy de la Cruz Roja de Mianmar que transportaba a unos 100 civiles del poblado de Laukkai que habían quedado atrapados, de acuerdo con la televisión estatal y reportes de medios locales. Dos personas resultaron heridas, incluido un conductor.

Mianmar, una nación predominantemente budista con 50 millones de habitantes, apenas salió recientemente de medio siglo de gobierno militar.

El gobierno electo de Thein Sein, que ascendió al poder en 2011, ha declarado previamente estados de emergencia debido a conflictos sectarios en el estado occidental de Rakhine y por enfrentamientos aislados entre budistas y musulmanes.

Pero es la primera ocasión en que su gobierno impone una administración militar, la cual le da al ejército poderes ejecutivos y judiciales en la región designada. La cláusula que permite esto está en la constitución de 2008, la cual fue elaborada bajo un gobierno militar, y es una de varias que le permite a las fuerzas armadas continuar dominando el gobierno.

El analista político independiente Yan Myo Thein dijo que el hecho de que las fuerzas armadas asuman tales poderes seguramente atraerá escrutinio por parte de otros grupos étnicos que, como los kokang, buscan mayor autonomía en sus áreas. Y llega en momentos en que el gobierno intenta firmar un acuerdo nacional de paz con esos grupos y antes de las elecciones, que presuntamente se llevarán a cabo más adelante este año.

De acuerdo con el gobierno, hasta el lunes más de 50 soldados habían muerto y 73 estaban heridos desde la semana pasada, mientras que 26 rebeldes kokang han perdido la vida.

Durante su visita a un hospital donde los soldados heridos reciben atención médica, Thein Sein se comprometió a que su gobierno "no perderá una pulgada del territorio de Mianmar", dijeron el martes medios de comunicación estatales.

Los combates han obligado a la población a cruzar la frontera para huir. Habitantes de Mianmar han cruzado la línea fronteriza en 30.000 ocasiones la semana pasada hacia la provincia de Yunan, dijo el lunes el cibersitio noticioso Yunnan.cn, propiedad del estado chino, el cual citó a funcionarios gubernamentales.

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El periodista de The Associated Press Didi Tang en Beijing contribuyó con este despacho.