Ucrania: Rebeldes dicen haber capturado centro ferroviario

Separatistas respaldados por Rusia dijeron el martes que tomaron el control del centro ferroviario de Debaltseve en el este de Ucrania cuando se cumplía el plazo para que los dos bandos empezaran a retirar sus armas pesadas del frente.

Dos días después del anuncio del cese de fuego para el este de Ucrania, se libraban intensos combates aparentemente centrados en el control de Debaltseve, que cada bando reclama para su lado de la línea de cese de fuego. El asunto no quedó resuelto en el acuerdo negociado la semana pasada por los gobernantes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia.

Líderes separatistas dijeron a su vocera, la Agencia Noticiosa Donetsk, que sus fuerzas expulsaron a las del gobierno de Debaltseve y ahora controlaban la mayor parte de la localidad.

Periodistas de la Associated Press vieron piezas de artillería que disparaban desde las posiciones del gobierno ucraniano a las de los rebeldes alrededor de Debaltseve. Se escuchó fuego sostenido durante toda la mañana, incluso de lanzacohetes Grad.

El vocero militar ucraniano Andriy Lysenko dijo a la prensa que los separatistas siguieron atacando posiciones del gobierno durante la noche en torno a la población de Debaltseve y que el retiro dependía del pleno cumplimiento del cese de fuego. Dijo que al menos cinco soldados murieron y nueve resultaron heridos durante las últimas 24 horas en la zona de hostilidades.

El acuerdo mediado por gobernantes europeos la semana pasada, y que rige desde el domingo por la mañana, dice que el retiro debe comenzar el segundo día después del cese de hostilidades. No se ha cumplido esa condición, dijo Lysenko.

"Apenas cese el fuego... estaremos listos para iniciar el retiro", aseguró.

La guerra en el este de Ucrania ha matado a más de 5.600 personas y desplazado a más de un millón, de acuerdo con cifras difundidas por la ONU el lunes. También ha dejado el centro industrial del país en ruinas.

Con todo, los combates han cesado o disminuido en algunas partes del este de Ucrania. El vocero militar rebelde Eduard Basurin dijo que no habían advertido violaciones del cese de fuego en su zona desde el lunes a las 8 de la noche.

Rupert Colville, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, dijo a la prensa en Ginebra el martes que el organismo estaba "alarmado" por informes de que continuaban los disparos de artillería en las zonas y que no contaba con información fiable sobre las bajas y el bienestar de los civiles.

"No se sabe cuántos civiles hay allá", dijo. "Nos preocupa en particular los civiles atrapados en la zona. Creemos que puede haber varios miles refugiados en sótanos, con dificultades para conseguir alimentos, agua y otros artículos de primera necesidad".

En otras partes, un jefe rebelde aseguró que sus fuerzas habían empezado a retirar sus armas pesadas.

"Estuve en el frente anoche y nuestros tanques, nuestra artillería se retiraban", dijo Igor Plotnitsky, líder de la autoproclamada República Popular de Luhansk, al noreste de Debaltseve, a la agencia noticiosa rusa Tass.

Agregó que espera que "Ucrania haga lo mismo".

Debido a problemas de seguridad, fue imposible verificar sus declaraciones de inmediato. Lysenko dijo que las fuerzas ucranianas "no han visto tales acciones" en el terreno.

Los separatistas debían analizar el retiro de armas en las próximas horas con representantes de Ucrania, Rusia y la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa, encargada de supervisar el cese de fuego.

En una llamada telefónica el lunes por la noche, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente ucraniano Petro Poroshenko pidieron al mandatario ruso Vladimir Putin que interceda ante los separatistas para que cesen los combates.

La oficina de Merkel informó que los tres gobernantes acordaron "medidas concretas para permitir la observación" de la situación en Debaltseve por la OSCE, pero no aclaró en qué consistían.

Los representantes de la OSCE no pudieron llegar a Debaltseve el lunes debido a los intensos combates.

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Vasilyeva reportó desde Moscú. Geir Moulson en Berlín y Balint Szlanko en Artemivsk, Ucrania, contribuyeron a este despacho.