Norcorea amenaza responder a acto sobre derechos humanos

Corea del Norte dijo que responderá "muy enérgicamente" a una conferencia que se celebrará el martes en Washington sobre abusos generalizados de derechos humanos en el país y señaló que Estados Unidos ignoró la oferta de Pyongyang para acudir a la cita y defenderse. Desconcertados organizadores de la conferencia dijeron que el acto estaba abierto al público.

El embajador norcoreano en Naciones Unidas, Jang Il Hun, dijo a periodistas el lunes que su país había pedido al gobierno estadounidense que "elimine inmediatamente la llamada conferencia" organizada por el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS por sus siglas en inglés), una entidad sin ánimo de lucro. Entre los ponentes del acto estará Robert King, enviado especial de Estados Unidos para asuntos de derechos humanos en la hermética nación asiática.

Victor Cha, representante de Corea en el CSIS, explicó que no estaba seguro de a qué se refería Jang diciendo: "No enviamos invitaciones específicas a nadie".

Corea del Norte, con armamento nuclear, ha estado a la defensiva desde que una innovadora comisión de investigación de la ONU detalló vastos abusos de derechos en su territorio. La presión internacional tras el informe presentado el año pasado llevó al Consejo de Seguridad de la ONU a incluir el tema en su agenda asuntos de paz y seguridad internacionales.

Jang dijo que envió una petición formal a su contraparte en el Departamento de Estado y que ésta le respondió que la conferencia no era gubernamental. "Esto significa que nuestra petición fue denegada", dijo Jang.

Corea del Norte y Estados Unidos no mantienen relaciones diplomáticas formales, pero Jang se comunicó utilizando el llamado "canal Nueva York" que la misión norcoreana en la ONU emplea para contactar con diplomáticos estadounidenses. Jang dijo que su contacto con Washington fue solo sobre la conferencia.

Estados Unidos impide a la misión norcoreana viajar más allá de un radio de 40 kilómetros (25 millas) desde el centro de Manhattan, y sus diplomáticos tienen que pedir permiso para abandonar esa zona.

El Departamento de Estado dijo que la conferencia era un evento organizado de forma privada.

Corea del Norte ha repetido en varias ocasiones que Estados Unidos usa el tema de los derechos humanos como pretexto para derrocar su gobierno, y ha empezado a decir que, en su lugar, Washington debería revisar los "crímenes de tortura" de la CIA.

"No somos culpables de ningún delito", dijo Jang el lunes, sonriendo.

Otro organizador del evento del martes, Greg Scarlatoiu del Comité para los Derechos Humanos en Corea del Norte, con sede en Washington, dijo que no había tenido noticias de la nación asiática al respecto. "Me resulta alentador que Corea del Norte este prestando atención a una conferencia que celebra el primer aniversario desde la publicación del informe, dado que no han estado dispuestos a aceptar la comisión de investigación", explicó.