Nuevos cardenales reflejan periferias, prioridades del papa

Uno procede de Tonga, un archipiélago cuya misma existencia se ve amenazada por el cambio climático. Varios viven en lugares atormentados por la violencia de las drogas y el crimen organizado. Otro representa a una diminuta y remota iglesia que ha visto de primera mano el drama mortal de los migrantes en el Mediterráneo.

Los 20 hombres de 18 países que se sumarán el sábado al Colegio Cardenalicio reflejan la amplia diversidad de la Iglesia católica. Pero también unidad a la hora de abordar algunas de las preocupaciones principales del papa Francisco, y llevarán esa experiencia al Vaticano cuando llegue la hora de elegir un nuevo pontífice.

Francisco nombrará a los 20 nuevos cardenales en una ceremonia en la basílica de San Pedro, en el segundo de estos procesos durante su pontificado. Como en la primera ocasión, Francisco miró a la "periferia" en busca de nuevos cardenales, dando representación a países que nunca la habían tenido --Tonga, Myanmar y Cabo Verde-- en el nivel más alto de la Iglesia católica.

El papa también miró a la periferia más cercana, en Italia, ignorando de nuevo grandes archidiócesis como Venecia y Turín que han tenido cardenales de forma tradicional, para elevar en su lugar a prelados de diócesis italianas pequeñas y a menudo pasadas por alto.

Francesco Montenegro, designado en uno de esos lugares --Agrigento, en Italia-- estaba presente para recibir a Francisco en julio de 2013 cuando el papa hizo su primer viaje fuera de Roma a la diminuta isla de Lampedusa, destino de contrabandistas de redes de tráfico de inmigrantes porque está más cerca de África que del territorio continental italiano.

Allí, Francisco saludó a varios cientos de personas llegadas poco antes y dio las gracias a los vecinos, que han visto llegar a decenas de miles de inmigrantes a lo largo de los años, y en ocasiones ayudaron a llevar sus cuerpos a tierra cuando morían en el mar.

En Lampedusa, Francisco denunció la "globalización de indiferencia" que buena parte del mundo muestra a los refugiados, un mensaje que repitió esta semana al denunciar la muerte de unos 300 inmigrantes desaparecidos en el mar.

El cardenal electo Soane Patita Paini Mafi procede de Tonga, un diminuto estado insular en medio del Pacífico que está en la primera línea de la lucha contra los efectos del calentamiento global.

Tonga nunca ha tenido un cardenal, y las preocupaciones de Mafi sobre el cambio climático son muy similares a los del papa, que está escribiendo una encíclica sobre el medio ambiente que ya ha molestado a algunos miembros de la Iglesia que niegan el cambio climático.

Aunque los cardenales se nombran para asesorar al papa, su principal tarea es elegir al siguiente pontífice. Sólo los menores de 80 pueden participar en el cónclave. Además de nombrar a 15 cardenales en edad de votar, Francisco también designó a cinco cardenales mayores en homenaje a su servicio a la Iglesia.

Sólo un miembro con cargo del Vaticano recibirá la distinción, en un nuevo indicio de que Francisco quiere reducir el número de burócratas titulados en la sede. El nuevo "príncipe de la Iglesia" local será Dominique Mamberti, ex ministro vaticano de Exteriores y que sustituyó al tradicionalista cardenal Raymond Burke como máximo juez del enclave.

Memberti es uno de los pocos europeos recién llegados, y de hecho el número total de cardenales europeos será más bajo que nunca.

Además de Myanmar, Tonga y Cabo Verde, que tendrán cardenales por primera vez, otros lugares distantes que recibirán representación son Hanoi, en Vietnam; Adis Abeba, en Etiopía, y Bangkok, en Tailandia.

"Estos países tienen comunidades que son pequeñas, o que representan a una minoría en su país", indicó el reverendo Federico Lombardi, portavoz del Vaticano.

Muchos de los nuevos cardenales trabajan en entornos que Francisco, que atendió a los pobres de argentina como arzobispo de Buenos Aires, conoce demasiado bien. El arzobispo de David, Panamá, José Luis Lacunza Maestrojuan, trabaja con pueblos indígenas para protegerles de intereses mineros. Alberto Suárez Inda, de Morelia, México vive en un lugar golpeado por la violencia de los cárteles de la droga.

Varios de los nuevos cardenales son o fueron presidentes de sus conferencias episcopales naciones, de modo que ya recibieron el voto de confianza de sus colegas. Francisco ha dicho que quiere que la toma de decisiones recaiga más en las iglesias locales y esté menos centralizada en Roma.

Según estadísticas citadas por el reverendo Thomas Reese en el National Catholic Reporter, la diversidad geográfica entre los cardenales no cambiará mucho, aunque África y Asia tendrán un porcentaje de votos ligeramente mayor que con los papas anteriores (en torno al 12 y el 11 por ciento, respectivamente).

América Latina, donde viven casi el 40% de los católicos del mundo, se mantiene prácticamente igual con en torno al 16% de los votos, indicando que el primer papa de la región no está dando un trato preferencial.

Por segundo consistorio seguido, no se nombró ningún cardenal estadounidense. Estados Unidos sigue teniendo 11 cardenales en edad de votación.

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