Ex esposa de Nisman pide justicia pueda trabajar tranquila

La ex esposa del fiscal Alberto Nisman cuestionó el jueves a los investigadores del caso y pidió la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para controlar el proceso que busca determinar las causas de la misteriosa muerte del funcionario judicial que había denunciado a la presidenta Cristina Fernández por encubrimiento.

La jueza federal Sandra Arroyo Salgado criticó durante una audiencia pública en el Senado a la fiscal Viviana Fein y a la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini, quienes investigan la muerte de su ex marido, por la "sobreexposición" ante los medios de comunicación de las distintas medidas tomadas en el marco de la investigación ya que, según la magistrada, ello conspira contra la resolución del hecho.

Nisman fue el artífice de la denuncia más grave realizada contra la presidenta Fernández, a quien acusó de encubrir a los iraníes señalados como responsables del atentado contra una mutual judía en 1994.

Arroyo informó que solicitó a la Defensoría Pública que evalúe la posibilidad de denunciar el caso ante la comisión de derechos humanos de la Organización de Estados Americanos y la designación de un "veedor" en la investigación judicial.

Nisman fue encontrado muerto con un tiro en la cabeza en su departamento cuatro días después de haber acusado a Fernández, al canciller Héctor Timerman, a supuestos espías y a dirigentes sociales afines al gobierno de estar involucrados en un plan para encubrir a los iraníes acusados de perpetrar un atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina, que dejó 85 muertos.

Horas después del hallazgo del cadáver estaba prevista una reunión del fiscal con legisladores en el Congreso para dar detalles de su denuncia.

"Esto que he solicitado tiene sus antecedentes en nuestra historia judicial", afirmó la magistrada, quien aclaró que la designación de un veedor se hizo "en el juicio oral y público que fue llevado adelante a propósito del atentado terrorista" a la mutual, cuya investigación estaba a cargo de Nisman desde 2004.

Al cuestionar la excesiva publicidad que hacen la fiscal y jueza de las medidas adoptadas en el proceso de investigación de la muerte de Nisman, Arroyo opinó que ambas funcionarias "van exponiendo mediáticamente los cursos de investigación", lo cual considera que no contribuye a la "búsqueda de la verdad" y "facilita la impunidad de quienes pueden ser los responsables de este hecho".

Afirmó que los sumarios solo son públicos para las partes. "Estamos tomando conocimiento de medidas prueba y resultados a través de los medios antes que por el acceso al expediente y la notificación en tiempo y forma", subrayó.

Arroyo Salgado es, junto a la madre de Nisman, querellante en la causa por la muerte del fiscal como responsable legal de las hijas de ambos, que son menores de edad. En esa condición nombró a una serie de peritos de parte para participar en el análisis de las pruebas recolectadas en la escena del crimen y otras medidas de la investigación.

A pedido de la querella, la jueza Palmaghini autorizó una nueva inspección ocular en el apartamento del fiscal Nisman, situado en el piso 13 de una lujosa torre de Buenos Aires, según la resolución publicada en el oficial Centro de Información Judicial.

"Resulta imperioso destacar que si bien el departamento en cuestión a la fecha permanece franjado, dista ya de ser el escenario que fuera advertido por la prevención", aclaró Palmaghini.

El pedido de una nueva inspección al departamento justo antes de su exposición en el Senado revela que la jueza Arroyo Salgado "no tiene ninguna confianza en lo que está haciendo la fiscal" Fein, opinó el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez consultado por AP.

No obstante, la ex esposa de Nisman no ha invalidado formalmente ninguna de las medidas de prueba realizadas hasta el momento.

Ante senadores opositores, Arroyo Salgado exhortó a todos los funcionarios públicos de los de los distintos poderes" a que haya un "trato prudente y ético" del caso sobre la muerte del fiscal, y "dejar que la justicia y el Ministerio Público Fiscal trabajen tranquilos". También pidió un "tratamiento ético" por parte de los medios de comunicación.

Al respecto instó a "no politizar" la muerte de Nisman, "un hecho en el que todavía restan muchas cosas por despejar más allá de la convicción de la familia que ha trascendido públicamente". La propia Arroyo se mostró convencida en el entierro del fiscal que en la muerte de Nisman intervinieron otras personas.

La justicia investiga si Nisman fue asesinado, cometió un suicidio o fue víctima de un suicidio inducido.

En paralelo a la exposición de la jueza Arroyo, el bloque de senadores oficialistas aprobó por mayoría un proyecto de reforma del servicio de inteligencia impulsado por la presidenta tras la muerte del fiscal. La iniciativa, que se debatirá la próxima semana en Diputados, fue votada por 38 votos a favor y siete en contra.

La presidenta denunció que detrás de la denuncia de Nisman en su contra y su posterior muerte hubo agentes de inteligencia desplazados por su gobierno a fin de año con el objetivo de desestabilizar su mandato que culmina en diciembre.

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Los periodistas Peter Prengaman y Débora Rey en Buenos Aires contribuyeron con este reporte