Tres consorcios pujan por segunda línea del Metro de Panamá

Tres consorcios con empresas de Brasil, China, España, México y Perú presentaron sus ofertas el jueves para el diseño y construcción de la segunda línea del Metro de Panamá, que se estima costará más 2.000 millones de dólares.

Los grupos aspirantes presentaron sus propuestas técnicas y económicas, así como la fianza de cumplimiento por 50 millones de dólares en un proceso en que el gobierno mantuvo el precio del proyecto en reserva.

La Secretaría del Metro informó que los tres consorcios cumplieron con los requisitos de fianza contemplados en el pliego.

Ahora le tocará a una comisión evaluadora examinar en un máximo de 30 días las ofertas técnicas, que luego pasarán a una comisión de revisión de precios.

El gobierno del presidente Juan Carlos Varela espera que la construcción de la nueva línea del tren para el eje este de la capital comience a mediados de 2015 y concluya en 2019.

Entre las empresas aspirantes figuran la brasileña Norberto Odebrecht y la española FCC, que construyeron la primera línea que sirve al eje norte-sur por más de 2.000 millones de dólares en el anterior gobierno de Ricardo Martinelli.

El secretario del Metro de Panamá y ministro de Asuntos del Canal, Roberto Roy, presentó en el acto a los miembros de la comisión evaluadora.

Odebrecht y FCC se presentaron nuevamente en alianza a través del Consorcio Línea 2. Los otros dos proponentes fueron UTE Panamá, de la que forma parte Ingenieros Civiles y Asociados (ICA) de México con otras dos compañías de capital español y peruano, y PANAMetro, con presencia de capital chino y español.

La segunda línea, que conectará a la primera, tendrá 21 kilómetros y 16 estaciones. El gobierno espera que beneficie a medio millón de usuarios de la zona este y del distrito de San Miguelito, el más populoso de la capital.

Se trata de la apuesta más ambiciosa del gobierno de Varela en el transporte público metropolitano. Su antecesor Martinelli festejó al final de su gobierno la inauguración del primer metro en América Central.

Sin embargo, las críticas abundaron en el país debido a que el plan emblemático de Martinelli salió mucho más caro de lo previsto. La obra se licitó por 1.452 millones, pero terminó costando más de 2.000 millones.