Japón retira pasaporte a fotógrafo que iba viajar a Siria

Un fotógrafo japonés freelance acusó el jueves a las autoridades de obligarlo a entregar su pasaporte porque planeaba hacer un viaje de trabajo de Siria, donde dos nipones fueron ejecutados recientemente por el grupo extremista Estado Islámico.

Yuichi Sugimoto, un periodista que ha cubierto Oriente Medio y otras zonas de guerra durante los últimos 20 años, dijo que la confiscación viola su derecho constitucional a viajar y la libertad de prensa, además de que le impide trabajar.

Japón sigue impactado por la reciente crisis de rehenes, donde dos japoneses fueron supuestamente decapitados por milicianos del Estado Islámico. El gobierno elevó al máximo nivel su alerta para viajar a Siria, exhortando a los ciudadanos a no visitar el país, pero no están legalmente obligados a acatarlo.

Sugimoto, de 58 años, dijo que entregó su pasaporte a la policía después de que las autoridades del Ministerio del Exterior lo visitaron en su casa el fin de semana para pedirle que lo entregara. Agregó que un funcionario le entregó una orden firmada por el canciller Fumio Kishida. El fotógrafo proporcionó una copia del documento a The Associated Press.

La noticia de que planeaba viajar a Siria fue publicada en la prensa local.

El portavoz del gobierno Yoshihide Suga defendió el retiro del pasaporte, el primer caso en su tipo bajo la ley de pasaportes, dado el riesgo en Siria y la responsabilidad del gobierno de proteger a sus ciudadanos.

Kishida dijo el jueves al Parlamento que el gobierno está cumpliendo con una serie de medidas para mejorar la seguridad de los japoneses en el extranjero, pero no dio más detalles. Agregó que frenar el extremismo y restablecer la estabilidad en Oriente Medio es imperativo, mientras prometió "todo el apoyo posible no militar para moderar a las naciones islámicas".

Sugimoto opinó que la confiscación del pasaporte fue un abuso del poder del gobierno y teme que se tomen acciones similares contra otros periodistas.

El retiro del documento ocurrió días después de que el fotógrafo ignorara dos veces la petición de las autoridades para no hacer el viaje. Sugimoto les explicó que sólo planeaba visitar campos de refugiados cerca de la frontera turca y no tenía planes de ir a zonas controladas por extremistas.