China halla considerable reserva de gas en aguas disputadas

El reciente descubrimiento de un yacimiento de gas en el inestable mar de la China Meridional podría producir 100.000 millones de metros cúbicos de gas natural, afirmó China el martes, subrayando la determinación de Beijing para extraer recursos de aguas reclamadas por varios países.

El campo gasífero de Lingshui 17-2 fue descubierto 150 kilómetros al sur de Hainan, la isla más meridional de China, y el Ministerio de Tierra y Recursos lo ha aprobado como un hallazgo a gran escala, señaló la agencia oficial Xinhua.

La agencia citó a la principal empresa productora de gas y petróleo en alta mar, China National Offshore Oil Corp. La oficina de prensa de la compañía no respondió a las llamadas para pedir comentarios el martes.

Xizhou Zhou, director destacado y responsable de China para OHS Energy, dijo que 100.000 millones de metros cúbicos es "una cantidad decente, pero no tan sustancial" y equivalente a unos seis o siete meses del suministro actual de China.

"Además, a menudo lleva años desarrollar los nuevos descubrimientos, así que para cuando este gas empiece a fluir, el mercado chino de gas podría ser mucho mayor de lo que es hoy", señaló.

Las reservas de petróleo y la pesca son algunos de los recursos en juego en las disputas por el mar de China Meridional, que incluye una de la rutas de transporte de mercancías más transitadas del mundo y un mosaico de reclamaciones de gobiernos como el de China, Filipinas, Malasia, Vietnam y Taiwán.

China reclama prácticamente todo el mar de la China Meridional.

La plataforma de exploración de China National offshore Oil descubrió la reserva en torno a un mes después de retirarse en julio de un tenso pulso marítimo con Vietnam en la zona económica exclusiva vietnamita.

La colocación de la plataforma en aguas disputadas de Vietnam dos meses antes provocó una oleada de protestas violentas entre los vietnamitas, en los que al menos dos trabajadores chinos murieron y 140 resultaron heridos.

El campo de gas tiene una profundidad de 1.500 metros, que está en el límite de lo que la industria considera un campo en aguas profundas, de entre 400 y 1.500 metros de profundidad. A partir de 1.500 metros, las extraordinarias presiones harían extremadamente difícil construir las instalaciones para extraer el gas.