Ex novia dijo que jugador de Cowboys le apuntó con pistola

El corredor de los Cowboys de Dallas, Joseph Randle, desenfundó una pistola, rompió la ventanilla de un vehículo y se deshizo de una gran cantidad de marihuana mientras la policía se aproximaba, dijo la madre de su hijo a un operador del teléfono de emergencias tras un altercado ocurrido la semana pasada en un hotel de Wichita.

Las grabaciones de tres llamadas al número 911 --dos de las cuales fueron hechas por Dalia Jacobs, la ex novia de Randle-- fueron entregadas al diario The Wichita Eagle (http://bit.ly/1y0OUs1 ), que las solicitó a las autoridades.

Varios agentes llegaron poco antes de las 3:00 de la madrugada del martes al lugar y no encontraron un arma. En cambio, hallaron una pequeña cantidad de marihuana en una habitación de un hotel en la que Randle estaba registrado como huésped. El jugador recibió un citatorio para comparecer como sospechoso de posesión de drogas, pero el cargo se desestimó posteriormente.

Un portavoz de la policía de Wichita dijo que la investigación se ampliaría ante las contradicciones en que habrían incurrido los testigos. Consideró todavía posible que se presenten distintos cargos, incluidos algunos sobre posesión de drogas.

En la primera llamada, Jacobs dijo al operador que Randle "apuntó la pistola a la madre de su hijo", hablando en tercera persona sin revelar que ella era esa mujer.

"Tiene mucha hierba", indicó Jacobs poco después. "Joseph Randle acaba de romper una ventanilla".

La mujer instó al operador a que enviara ayuda al hotel "lo más pronto posible". Luego admitió que era la madre del hijo de Randle, pero pidió que el operador no dijera al jugador quién llamó al 911.

Aseguró que Randle tenía una pistola en el maletero de su auto Challenger negro, pero añadió que el deportista no estaba fuera del hotel con ella.

"Están deshaciéndose de la hierba justo ahora porque están asustados", señaló.

La llamada se corta después de que la mujer dice, "¡Ahí viene! Me tengo que ir. Tengo miedo. Chao".

Una segunda mujer llamó después al 911 y pidió que el operador enviara ayuda, antes de proferir varias palabras malsonantes y colgar.

En la tercera llamada, Jacobs dice que todo fue un malentendido y que no era necesario enviar a los agentes policiales.

"Chicos, no tienen que preocuparse por esto", dice Jacobs al operador. "Hablamos recién de esto. Todo está bien. Hablamos justo ahora con él y está bien ahora. Por favor, no vengan".

El operador explica a Jacobs que no es posible impedir que la policía responda a una llamada sobre un caso de armas, informó el diario Dallas Morning News (http://bit.ly/1DVj6tA ).

Jacobs solicitó el miércoles una orden de restricción contra Randle, quien se crio en Wichita. Lo acusó de cometer abusos físicos y emocionales contra ella.

Gary Ayers, abogado del jugador, emitió un comunicado el fin de semana, para manifestar que Randle lamenta haberse involucrado en una fiesta que terminó con la llamada y con la presencia de la policía de Wichita.

"Una mujer que estuvo presente en la fiesta ha solicitado protección a raíz de una demanda por abuso, la cual carece de mérito según Randle", dijo Ayers. "Randle pidió que la mujer se marchara de la fiesta y se fuera a casa, pero ella se negó. Contra lo que señala la mujer, Randle no la amenazó ni desenfundó una pistola en momento alguno".