Zona desmilitarizada es una "condición" para cese al fuego

Una zona desmilitarizada entre Ucrania y Rusia es esencial para un cese al fuego, pero es un posible obstáculo en un nuevo esfuerzo internacional para lograr la paz en la región, dijo el lunes una fuente diplomática francesa.

El funcionario señaló que las otras dificultades principales son cómo vigilar la frontera ucraniana-rusa, y el estatus futuro de las regiones en el este de Ucrania ahora bajo control de rebeldes pro rusos.

A pesar de "imperfecciones" en un nuevo plan de paz franco-alemán y algo de escepticismo del presidente ruso Vladimir Putin, el funcionario francés expresó confianza en que las negociaciones de paz entre los cuatro países avanzarán el miércoles en Minsk como está agendado.

El funcionario solicitó no ser identificado debido a lo delicado de las negociaciones en curso. Se han revelado pocos detalles respecto al nuevo plan y sobre las discusiones resultantes.

El funcionario dijo que Rusia no quiere que extranjeros supervisen su frontera.

Indicó que la zona divisoria desmilitarizada es una "condición" para el cese al fuego, pero que "cuando se dice a una nación soberana que desmilitarice parte de su territorio, a la nación no le gusta".

Un acuerdo logrado en septiembre en Minsk, Bielorrusia, vislumbró que las partes en conflicto retiraran su armamento pesado a 15 kilómetros (nueve millas) de las líneas de confrontación. Pero las posiciones en el campo de batalla han cambiado desde entonces, y los rebeldes han tomado control de más territorio.

El funcionario francés dijo que están discutiendo qué hacer respecto al territorio que han tomado los rebeldes desde septiembre.

El presidente ucraniano Petro Poroshenko indicó el domingo que estaba abierto a discutir la implementación de la zona divisoria, pero en las líneas originales cartografiadas en septiembre.

Aunque aceptó que el plan es difícil, el funcionario francés manifestó optimismo y señaló el avance conseguido en la última semana de negociaciones.

El funcionario dijo que las negociaciones encabezadas por Europa no están tratando el tema de Crimea ni el de la participación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en la región.