Estudio: Gatos y zorros diezman mamíferos en Australia

Australia siempre ha sido un lugar único, desde su aislamiento geográfico en el extremo sur de la Tierra, hasta su gran cantidad de criaturas venenosas. Pero ahora los científicos han descubierto otra faceta única y preocupante: los mamíferos se están extinguiendo con una gran rapidez debido en gran parte a un par de animalejos con apetitos voraces.

Un estudio publicado el lunes por la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias muestra que más de 10% de las especies de mamíferos terrestres endémicos de Australia han desaparecido desde la llegada de los europeos. Los principales culpables resultan ser los gatos y zorros que llevaron los europeos.

Este asombroso índice de extinción ha sido desde hace mucho una fuente de perplejidad. En el resto del mundo, la extinción de varias especies por lo general se atribuye a los humanos que los cazaron en exceso o que destruyeron su hábitat. Pero en áreas poco pobladas como Australia, gran parte del enorme desierto interior está virtualmente a salvo de los humanos. Sobre la base de normas mundiales, debía ser un paraíso para los animales.

Un grupo de científicos australianos se dedicó a especificar el alcance de la extinción y sus causas siguiéndole la pista a todos los mamíferos terrestres y marinos del país desde que los primeros europeos llegaron a Australia en 1788.

Los investigadores hallaron que 11% de las 273 especies de mamíferos terrestres endémicas de Australia han desaparecido desde que los europeos se establecieron allí, y que otro 21% se considera en peligro de extinción. En comparación, sólo un mamífero nativo estadounidense se extinguió desde la llegada de los europeos, el visón marino, que desapreció por el exceso de caza. A nivel mundial, alrededor de 1,5% de 5.500 especies de mamíferos están extintas.

Los investigadores concluyeron que buena parte de la declinación de especies en Australia coincidió con la llegada al país de dos animales: el gato domesticado, que los marinos llevaron al país para controlar las ratas en los barcos, y los zorros rojos, que llevaron para cazar.

Pero resultó que las dos especies son excelentes cazadoras, y se propagaron rápidamente.

"Sabíamos que la situación era mala, pero creo que al final las cuentas resultaron mucho peores de lo que habíamos pensado", dijo uno de los investigadores del estudio, John Woinarski, de la Universidad Charles Darwin de Australia. "El hecho de que perdimos una proporción tan grande de nuestras especies es un problema de importancia internacional".

Los científicos señalaron que siete especies que otrora vivían en grandes cantidades en el territorio continental australiano ahora sólo se encuentran en islas a donde no han llegado con fuerza los gatos y los zorros. También descubrieron que, a diferencia del resto del mundo, donde los mamíferos grandes son los que corren mayor peligro de extinción, los mamíferos australianos amenazados con frecuencia son pequeños, de tamaño ideal para los depredadores.

Australia tiene una larga y problemática historia con las especies no autóctonas. La más notoria es el sapo venenoso, que fue importado en 1935 en un intento por controlar los escarabajos que afectaban las plantaciones de caña de azúcar. El problema es que el sapo no podía saltar lo suficiente para comerse a los escarabajos, que viven en la parte superior de la caña.

Estos sapos producen un veneno muy tóxico en glándulas epidérmicas que pueden matar a posibles depredadores, y millones de ellos amenazan ahora a especies locales en todo el país. En el estudio australiano, los investigadores culparon al sapo venenoso por la fuerte declinación de los llamados cuoles, una marsupial carnívoro que se alimenta de anfibios.

"Uno pensaría que Australia, con tanto territorio, una población relativamente pequeña y una sociedad con medios económicos, debía preocuparse más por la conservación", dijo Woinarski. "Pero ese no es el caso".

Stuart Pimm, biólogo de la Universidad Duke y experto en extinción de animales, dijo que el estudio es abarcador y muy importante porque finalmente identifica el alcance del problema en Australia y sus razones.

La experiencia de Australia, dijo, debe servir de advertencia a todos.

"Hay partes en el mundo donde las especies invasivas están descontroladas, y eso nos dice que tenemos que tener mucho cuidado en no hacer más daño al entorno", afirmó.