Protegen humedal bahía de Panamá, parada de aves playeras

Panamá divulgó el lunes una ley que protege una amplia zona de humedales y manglares en su bahía sobre la vertiente del Pacífico, un sitio de descanso para las aves migratorias de Norteamérica amenazado por una fuerte expansión urbana sin control en los últimos años.

La norma, publicada en la gaceta oficial, declara zona protegida 85,664 hectáreas de superficie terrestre y marina de la bahía de Panamá, en lo que es considerado una victoria para la comunidad científica y los activistas del medio ambiente que en los últimos años exigieron que se blindara legalmente esa área vital para la vida silvestre, la pesca artesanal y el combate del cambio climático.

La línea costera de la bahía de Panamá tiene una longitud de aproximadamente 139 kilómetros.

El presidente Juan Carlos Varela firmó la ley la semana pasada, en un claro cambio respecto a la política ambiental de su predecesor Ricardo Martinelli.

En términos generales, la ley prohíbe la remoción y relleno de tierra, la tala o cualquiera actividad que afecte el flujo de agua de los manglares. Prohíbe, asimismo, la construcción de cualquier obra de infraestructura o proyecto en esa zona.

En los últimos años y particularmente en el pasado gobierno de Martinelli (2009-2014), la expansión de la ciudad hacia esa zona de la bahía se aceleró vertiginosamente con la construcción de proyectos residenciales, hoteleros, comerciales e industriales. Millares de hectáreas de manglares fueron derribadas y sectores residenciales cercanos, asentados por décadas, sufrieron de inundaciones.

Las multas por la tala de manglares fueron rebajadas y una demanda particular dejó en el limbo el humedal bahía de Panamá, el cual había sido incluido como sitio de importancia silvestre a nivel internacional por la Convención Ramsar, un tratado que busca proteger los manglares en el planeta. La Corte Suprema de Justicia rechazó esa demanda a fines de diciembre del 2013.

"La ley viene a fortalecer esas designaciones de la que ha sido objeto el humedal bahía de Panamá", destacó a The Associated Press la boóñoga Michele Caballero. El humedal bahía de Panamá integra, además, la red hemisférica de reserva de aves playeras, añadió.

De acuerdo con estudios científicos, el sitio --de fangos y ciénagas con depósitos de agua dulce y marina, sirve como parada de descanso y alimentación para entre uno y dos millones de aves playeras que migran cada año desde Canadá y Estados Unidos hacia el sur del continente.

También es hábitat de especies en peligro de extinción como el oso hormiguero gigante, el tapir de Baird, el cocodrilo americano y la tortuga boba.

En tanto, el 90% de los ingresos generados por la pesca en Panamá proviene de especies que se refugian en ese ecosistema de manglares, según estudios de organismos defensores del medio ambiente.