Juez mexicano ordena liberación de la "Reina del Pacífico"

Un juez federal de México desechó una sentencia de cinco años por lavado de dinero contra Sandra Ávila Beltrán, ordenando la liberación inmediata de la "Reina del Pacífico" por su supuesto papel como enlace entre los cárteles de droga colombianos y mexicanos.

Un comunicado emitido el sábado por la Procuraduría General de la República dijo que el juez decretó que Ávila ya había sido juzgada por el mismo crimen en México y Estados Unidos.

El decreto pone fin a la saga que comenzó en 2007, cuando Ávila fue arrestada tomando café en un restaurante de la Ciudad de México.

Su caso es ampliamente conocido en México porque Ávila es la sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo, "el padrino" del narcotráfico en el país y que cumple una condena de 40 años de prisión por tráfico de drogas y el asesinato del agente estadounidense de la DEA, Enrique Camarena, en 1985.

La fiscalía alega que Ávila pasó más de una década ascendiendo a la cima del narcotráfico en México. Señalan que su romance con el colombiano Juan Diego Espinoza Ramírez unió al poderoso cártel de Sinaloa con el colombiano del Norte del Valle.

Ávila fue juzgada en relación con el embargo de más de nueve toneladas de cocaína en un velero que se dirigía a Estados Unidos en el balneario occidental de Manzanillo. Fue absuelta en diciembre de 2010 y la corte de apelaciones confirmó el veredicto en 2011.

Pero permaneció en prisión mientras las cortes mexicanas decidían sobre la solicitud de extradición a Estados Unidos, que los jueces otorgaron en 2012. Ávila también enfrentaba cargos derivados de varios embargos en Chicago en 2011 que sumaron 100 kilos de cocaína.

Una acusación de 2004 en el Distrito de Florida no especificó el papel de Beltrán en el caso de tráfico de drogas. En un acuerdo con la fiscalía en Miami en 2013, se declaró culpable de un cargo menor de cómplice post facto en una organización que incluía a Espinoza Ramírez, que en 2009 reconoció cargos por tráfico de cocaína.

Fue sentenciada con tiempo ya servido y regresó a México, donde recibió sentencia en la convicción de lavado de dinero el año pasado.