Argentina: Justicia cita a empresario ligado a los Kirchner

Un empresario del sector de la construcción conocido de la presidenta Cristina Fernández y de su difunto esposo Néstor Kirchner deberá dar explicaciones ante la justicia por el supuesto delito de lavado de dinero de procedencia ilícita.

Lázaro Báez, dueño de la empresa Austral Construcciones, favorecida con varios contratos con el Estado en la última década, fue citado el jueves a prestar declaración indagatoria el próximo 13 de marzo por el juez federal Sebastián Casanello.

Este magistrado tiene a su cargo la causa por la denominada "Ruta del dinero K", que comenzó a partir de una investigación de un programa periodístico de televisión en 2012, según el cual Báez aprovechó su cercanía a los Kirchner para cosechar grandes ganancias que lavó mediante una compleja operatoria que incluyó testaferros, empresas fantasmas y el giro de grandes sumas de dinero a paraísos fiscales.

Báez, cuyas compañías han estado a cargo de obras públicas en la provincia sureña de Santa Cruz --gobernada por Kirchner en los años 90--, fue imputado en 2013 por este caso, pero recién dos años después fue citado a declarar luego de que un tribunal superior le ordenó esta semana al juez Casanello que interrogue al empresario.

La punta del ovillo de esta investigación fue el testimonio en televisión de un joven abogado, Leonardo Fariña, quien dijo haber sido testaferro de Báez y dio a entender que Kirchner conocía las maniobras irregulares del empresario y que además era su socio.

Fariña está detenido por evasión de impuestos en la compra de una hacienda en la provincia de Mendoza en 2010 a cambio de 5 millones de dólares. En su declaración judicial, el abogado aseguró que el dinero para la adquisición del campo se lo dio Báez.

Por el momento la presidenta Fernández no aparece involucrada en la causa judicial. Pero la citación a declarar de un allegado a su familia representa un nuevo dolor de cabeza justo en momentos en que enfrenta una tormenta política por la muerte del fiscal Alberto Nisman a los pocos días de acusarla como ideóloga de un plan para encubrir a los sospechosos iraníes del atentado contra un centro judío de Buenos Aires en 1994.

Báez ha negado los cargos.