Yihadista británico condenado a 12 años de prisión

Un yihadista británico que recibió entrenamiento en Siria y luego fingió su propia muerte para tratar de regresar furtivamente fue condenado el viernes a 12 años de prisión.

Imran Khawaja, de 27 años, partió de Gran Bretaña en enero de 2014 para concurrir a un campo de entrenamiento vinculado con el grupo Estado Islámico. Durante sus seis meses en el campo apareció en videos de propaganda del grupo, en los que posó con la cabeza cercenada de un hombre y con milicianos muertos. La policía dice que apareció en un video sobre la vida cotidiana en el campamento y alentaba a otros a unírsele.

El abogado de Khawaja dijo que quiso regresar a Gran Bretaña porque "estaba harto" del campamento. El yihadista difundió la noticia falsa de su propia muerte en Twitter e Instagram, diciendo que había caído en combate, y varios periódicos lo reportaron. Su plan fracasó cuando lo detuvieron junto con un primo suyo en junio al intentar entrar a Inglaterra a través del puerto de Dover.

Al pronunciar sentencia, el juez Jeremy Bajer dijo que Khawaja, ex empleado de un centro para inmigrantes, representaba un riesgo para el público y participaba de manera "voluntaria y entusiasta" en videos de reclutamiento extremistas.

"Usted participó en la producción de filmes destinados a promover la causa del Estado Islámico y alentar a musulmanes a unirse a usted en la yihad", dijo el magistrado. "Su interés era suficientemente profundo para viajar a Siria y entrenarse para la yihad".

El londinense Khawaja confesó que preparó actos terroristas, asistió a un campo de entrenamiento, aprendió a usar armas y poseía un arma con fines terroristas.

Cumplirá un mínimo de ocho años. Su primo Tahir Bhatti, de 45 años, fue condenado a 21 meses tras confesar que ayudó a Khawaja.

Según las autoridades, cientos de británicos se han unido a los extremistas en Siria, y el número de arrestos por presuntos delitos terroristas relacionados con Siria se sextuplicó el año pasado.