Grecia resta importancia a medida BCE sobre fondos a banca

El nuevo ministro de Finanzas griego trató de convencer a su escéptico homólogo alemán que respalde una modificación a la deuda nacional griega, pero el acuerdo parecía lejano por el momento.

En su primera reunión desde que el partido Syriza, de extrema izquierda, asumió el poder en Grecia, los dos ministros de Finanzas conversaron el jueves sobre cómo solucionar la insistencia griega en renegociar los términos de la deuda.

El ministro alemán Wolfgang Schaeuble dijo que los dos disintieron civilizadamente y descartó una reducción de la deuda griega.

La respuesta de Alemania es importante ya que es el mayor contribuyente europeo al programa de rescate de Grecia. Alemania es un firme defensor de la disciplina fiscal estricta, que provocó en Grecia una baja en los ingresos, un nivel récord de desempleo y una depresión económica.

Schaeuble renovó la oferta de ayudar a Grecia a reformar su sistema impositivo y dijo que algunos de los anuncios del gobierno griego están bien encaminados, como hacer que los ricos paguen sus impuestos y combatir la corrupción.

Pero agregó que "algunas de las medidas anunciadas no van necesariamente en la dirección correcta". También dejó en claro que es importante respetar los acuerdos existentes y sostuvo que "la confiabilidad es la base de la confianza".

El ministro griego Yanis Varoufakis dijo que su país hará todo lo posible para evitar la mora y confió en que Atenas y sus socios lo logren.

Varoufakis afirmó que el gobierno griego busca un programa puente hasta fines de mayo para permitir conversaciones sobre "un nuevo contrato" con el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, la llamada troika.

Las discusiones ocurren en momentos que los alarmados inversionistas se desprendieron de las acciones griegas después que el BCE apretó las clavijas al sistema bancario griego, en una medida que presiona al nuevo gobierno a concluir pronto un acuerdo con sus acreedores.

Las acciones en la Bolsa de Valores de Atenas cayeron casi 10% en la apertura de operaciones, pero más tarde se repusieron un tanto y al mediodía la baja era del 5,5%. La tasa de interés de los bonos griegos a 10 años subió 0,63% al 10,42%, en un nuevo indicio de que los inversionistas están preocupados por la capacidad del nuevo gobierno para concretar un acuerdo con sus acreedores.

Las conversaciones entre los ministros de finanzas se realizaron un día después que el BCE dijo que dejará de prestar dinero a los bancos griegos que usen los bonos del gobierno como garantía. El banco justificó la medida aduciendo que son inciertas las perspectivas de un nuevo acuerdo entre el gobierno de Atenas y sus acreedores internacionales. Los bancos griegos mantienen acceso a préstamos de emergencia, pero a un costo mayor y pendientes de aprobación del BCE.

"Es difícil ver en esto otra cosa que una medida muy agresiva del BCE", comentó Gary Jenkins, estratega de crédito en LNG Capital.

El gobierno de diez días del primer ministro Alexis Tsipras restó importancia al impacto sobre el sistema bancario griego e insistió en que mantendrá su agenda contraria a las medidas de austeridad. Dijo que el BCE presiona tanto a Atenas como a sus acreedores para convenir un acuerdo.

Una desvinculación completa del BCE, incluso la negativa a pedir más créditos de emergencia, podría cortar el aporte de los bancos griegos, dejando al gobierno sin otra fuente de financiación para el rescate con la excepción de emitir una nueva divisa nacional. Pero los analistas dicen que el BCE se resistirá a esa medida a menos que los políticos agoten toda opción de compromiso.