China busca aumentar préstamos para alentar crecimiento

China redujo el miércoles el nivel mínimo de reservas que sus bancos tienen requerido mantener, en un nuevo paso para revertir una profunda desaceleración económica.

La reducción provocará que haya más efectivo disponible para préstamos y financiamiento de empresas pequeñas y rurales, proyectos de construcción y otras actividades, dijo el Banco Popular de China.

Dijo que la cantidad de depósitos que los prestamistas comerciales estarán obligados a tener en reserva será reducida por lo menos 0,5%. La reducción para bancos rurales será aún mayor.

Analistas esperaban nuevas medidas de estímulo luego que el crecimiento económico el año pasado bajase a 7,4%, si menor nivel en 24 años.

La medida es equivalente a añadir 600.000 millones de yuanes (96.000 millones de dólares) a las cuentas de los bancos estatales de China, de acuerdo con Mark Williams, de Capital Economics. Dijo, no obstante, que a causa de cuotas de préstamos y otras restricciones regulatorias, el impacto directo en el nivel de préstamos será menor que esa cifra.

"La medida aumenta su capacidad para prestar al permitirles tener más depósitos de clientes para un determinado nivel de reservas", dijo.

La desaceleración del crecimiento en China, junto con estancamiento en Europa y Japón, han sido los factores de reducciones recientes en los pronósticos para la economía global este año y el próximo. Con el objetivo de combatir el problema el Banco Central Europeo y el Banco de Japón han lanzado gestiones de estímulo sin precedentes.

Gran parte de la desaceleración china en los últimos tres años ha sido intencional, resultado de los esfuerzos del gobernante Partido Comunista para estimular un crecimiento más autosustentable basado en consumo nacional en lugar de exportaciones e inversiones.

Los líderes chinos han lanzado una serie de medidas específicas para fortalecer industrias individuales a través de mayores gastos en construcción ferroviaria y otros proyectos, al tiempo que tratar de evitar una repetición del paquete general de estímulos del 2008 que dependió grandemente de deuda.