Noruega bajará un 40% emisiones de efecto invernadero a 2030

Noruega reducirá sus emisiones de gases de efecto invernadero al menos un 40% para 2030, alineándose con el objetivo marcado por la Unión Europea, indicó el gobierno el miércoles.

El objetivo será el compromiso de Noruega para el acuerdo climático de Naciones Unidas que debería aprobarse en diciembre en París, según las autoridades noruegas.

La Unión Europea, China y Estados Unidos ya presentaron sus compromisos para el nuevo acuerdo, aunque no los remitieron oficialmente a Naciones Unidas. La fecha límite para presentarlas es final de marzo, aunque muchos países dicen necesitar más tiempo.

El objetivo de emisiones de Noruega, que no es miembro de la Unión Europea, está en línea con el objetivo del bloque europeo, y el gobierno dijo que quiere sumarse al marco de la UE de políticas climáticas.

"La UE es nuestro más importante socio y colaborador. Una ejecución conjunta de la UE permite una política climática más eficiente y dará condiciones más predecibles para los negocios noruegos", dijo Siv Jensen, ministro de Finanzas.

Noruega seguirá participando en el sistema de canje de la UE sobre el cupo de emisiones pero no empleará las compensaciones de Naciones Unidas, como la inversión en energía limpia para países en desarrollo. En el pasado, el país escandinavo recurrió a esas compensaciones sobre emisiones de gases contaminantes para alcanzar sus objetivos climáticos.

Se espera que los objetivos de Noruega se aprueben en el Parlamento, dado que cuentan con el apoyo de una mayoría de los partidos en la cámara.

Algunos ecologistas se mostraron decepcionados porque Noruega, que exporta gas y petróleo pero obtiene la mayor parte de la energía que consume de fuentes renovables, no estableciera un objetivo más ambicioso. Pero Frederic Hauge, del grupo ambientalista Bellona, se mostró psoitivo y dijo que vincular sus planes con la UE haría los objetivos de Noruega legalmente vinculantes.

El comité científico de Naciones Unidas sobre cambio climático dijo el año pasado que las emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo derivados del consumo de combustibles fósiles, deben reducirse entre un 40 y un 70 por ciento en 2050 para evitar niveles peligrosos de calentamiento global.