Los republicanos desafían a Obama en todos los frentes

Los envalentonados congresistas republicanos desafiaron el martes al presidente Barack Obama en ambas cámaras del Congreso.

En la Cámara de Representantes votaron para revocar el programa de seguro médico impulsado por el mandatario, pero fracasaron en un intento inicial del Senado por revertir políticas de inmigración que el presidente autorizó por su cuenta.

Hubo un tercer desafío cuando líderes republicanos anunciaron que la próxima semana la cámara baja daría la aprobación final a la legislación que elimina los obstáculos para la construcción del oleoducto Keystone XL. Eso haría que Obama cumpliera su amenaza de aplicarle un veto, el primero en una nueva era de gobierno dividido.

A la larga, las escaramuzas probablemente terminarán en una derrota de los republicanos, pero sirvieron como fuerte recordatorio de su poder después de que Obama los desafió directamente el mes pasado en su discurso del Estado de la Unión y de la presentación el lunes de un presupuesto que incluye impuestos más altos y nuevas áreas de gasto público.

El Partido Republicano ganó el control del Senado en las elecciones de fines del año pasado, y cuenta con su mayoría más grande en la Cámara de Representantes en casi 70 años.

En el Senado, los demócratas bloquearon el debate sobre la legislación para proporcionar fondos al Departamento de Seguridad Nacional y al mismo tiempo revocar las órdenes ejecutivas del presidente que han protegido de la amenaza de deportación a aproximadamente cuatro millones de inmigrantes que viven en el país sin permiso. La votación quedó 51-48, nueve menos de los 60 votos necesarios para que la iniciativa pueda ser sometida a análisis.

Harry Reid, líder demócrata en la cámara alta, dijo que su partido continuará bloqueando la acción sobre la medida hasta que los republicanos acepten retirar las cláusulas sobre inmigración.

Dijo también que los republicanos están "jugando a la política con la seguridad nacional", y mencionó un piloto jordano que fue quemado vivo por terroristas islámicos en Oriente Medio horas antes en el día como evidencia de la amenaza.

El republicano Mitch McConnell, líder de la mayoría en el Senado, acusó a Obama de una "toma de poder" que excede su autoridad como presidente.

"Así que estoy haciendo un llamado a los demócratas a votar ahora con nosotros para proporcionar fondos al Departamento de Seguridad Nacional. Estoy haciendo un llamado a los demócratas a unirse a nosotros y defender principios fundamentales democráticos como el estado de derecho y la separación de poderes", enfatizó.

Fue una oferta que rechazaron, unánimemente. Un total de 51 republicanos votaron por hacer avanzar el proyecto de ley, mientras que los 44 demócratas, dos independientes y dos republicanos se opusieron. Los dos miembros del Partido Republicano que votaron en contra fueron el senador Dean Heller, de Nevada, estado que alberga una enorme población hispana, y McConnell, cuyo sufragio le permitirá convocar nuevamente a votación sobre la materia en el futuro.

El Departamento de Seguridad Nacional perderá una porción de su financiamiento el 27 de febrero si el Congreso no actúa antes.

Dejando a un lado la retórica, la votación parecía formar parte de una delicada danza en la que la dirigencia republicana en el Senado, consciente de que carece de los votos necesarios para aprobar la iniciativa, quería hacer una exhibición pública ante los legisladores opuestos a una reforma inmigratoria que ayudaron a aprobar la medida el mes pasado en la Cámara de Representantes.

Las cláusulas objetadas por los demócratas revocarían las políticas del gobierno que protegen a millones de inmigrantes de la deportación, aun si están en el país sin permiso, y que también protegen a los inmigrantes más jóvenes que fueron traídos al país por sus padres sin autorización legal.

El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, de Ohio, dijo que correspondía a los republicanos como el senador Ted Cruz, de Texas, y Jeff Sessions, de Alabama, así como a los demócratas "apoyar al pueblo estadounidense y bloquear las acciones del presidente". Los dos republicanos influyeron en la decisión de la cámara baja de endurecer las cláusulas sobre inmigración en la iniciativa, y funcionarios dijeron que las declaraciones de Boehner eran un desafío para que ellos se aseguraran de que el Senado haga lo propio.

Boehner no dijo cuál sería el siguiente paso si, como se prevé, la iniciativa queda congelada en el Senado. Pero el representante John Carter dijo que la cámara baja podría a fin de cuentas aprobar una segunda iniciativa que extienda el financiamiento y no incluya cláusulas relacionadas con el tema inmigratorio.

En la cámara baja, la votación fue de 239-186 para repeler la ley de servicios médicos conocida como Obamacare.

Votaciones similares se han registrado más de 50 veces en cuatro años, pero esta vez los recién llegados al Congreso tuvieron su primera oportunidad para votar por derogar la ley de salud contra la que se pronunciaron durante sus campañas.

"Hoy cumplo mi compromiso de apoyar una completa revocación del Obamacare", dijo el representante republicano Alex Mooney, de Virginia Occidental, quien tomó su escaño el mes pasado.

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Los periodistas de The Associated Press Erica Werner y Andy Taylor contribuyeron a este reporte.