Brownfield habla de crisis de la heroína en EEUU y México

El consumo de heroína en Estados Unidos se ha incrementado en los últimos cuatro años a niveles que no se habían visto y México se ha convertido en el mayor proveedor de esa droga ilícita, dijo el martes el subsecretario de Estado para asuntos de narcóticos, William Brownfield.

"La palabra crisis es la palabra correcta para hablar de producción, exportación y consumo de heroína" que ha aumentado significativamente y merece la atención de los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y México "en particular", expresó en una conferencia de prensa telefónica desde Washington.

Las declaraciones del funcionario tuvieron lugar un día después que el presidente Barack Obama pidió al Congreso reducir el financiamiento actual a los esfuerzos antinarcóticos en México y en Colombia; y duplicar los fondos antinarcóticos dirigidos a la Iniciativa para la Seguridad de América Central.

Brownfield manifestó que en los últimos tres o cuatro años el consumo de heroína en Estados Unidos aumentó un 65%, convirtiéndose en un "problema nacional".

El consumo "no es el doble, pero se acerca al doble en un período muy limitado y reducido" de tiempo, expresó.

Aunque Afganistán es el mayor productor de heroína del mundo, sólo un 4 a 5% de la droga consumida en Estados Unidos proviene de ese país, indicó. El resto llega desde el hemisferio occidental, y "la mayoría viene de México", aseguró el funcionario.

México produce casi la mitad de la heroína que se encuentra en Estados Unidos, con un incremento del 39% en comparación a lo que se registraba en 2008, de acuerdo con la Evaluación Nacional de las Amenazas de las Drogas de 2014 realizada por la DEA.

"Vemos mucha cosecha de amapola en México. Casi el 100% del consumo de Estados Unidos al oeste del río Misisipi viene de México", mientras que el consumo en el este del país es de heroína proveniente de Colombia, expresó Brownfield.

En fluido español, dijo que al mismo tiempo que se ha incrementado el consumo de heroína en el país, ha caído un 50% el consumo de cocaína y metanfetaminas, e indicó que las mismas organizaciones que antes traficaban cocaína y metanfetaminas son las que ahora trafican heroína.

Sobre el alcance del consumo de heroína en Estados Unidos, dijo que se está viendo en sitios a los que antes no llegaba, como escuelas secundarias y comunidades rurales, por ejemplo.

En combinación con aditivos peligrosos como el fentanilo, un opiáceo sintético que también se produce en México, a la heroína se le culpa de una ola de nuevas adicciones y decesos por sobredosis en Estados Unidos.

Las muertes por heroína se duplicaron de 2011 a 2013, mientras que los decesos por cocaína y opiáceos recetados se mantuvieron estables, según estadísticas del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.