El Salvador: no hay tregua ni negociación con pandillas

El gobierno de El Salvador no negociará con grupos criminales y no avalará una tregua entre las pandillas como una de las medidas propuestas desde el Consejo Nacional de Seguridad, afirmó el martes el secretario de Gobernabilidad y Comunicaciones, Hato Hasbún.

"No estamos discutiendo de ninguna manera una tregua o una negociación (con las pandillas). Lo que estamos discutiendo es el fortalecimiento de los instrumentos que nos permitan garantizar y avanzar en el combate contra la inseguridad ciudadana de todo tipo", dijo Hasbún en entrevista con la televisión Nacional.

Hasbún que representa al gobierno en el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadano -integrado por diferentes sectores del país y respaldado por Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea- dijo que respeta la decisión de las iglesias de mantener diálogos con las pandillas, ya que esto es parte de su función pastoral, pero descartó que actúan como intermediarios entre estos grupos criminales y el gobierno.

"Para nosotros el concepto de tregua no existe, entre otras cosas, porque es un concepto sumamente equivocado en este proceso. Una tregua es parar un rato, nosotros no estamos parando en ningún momento, todos los días estamos trabajando con mucha fuerza para garantizar que vayamos avanzando", agregó.

Recientemente las maras o pandillas anunciaron una tregua para bajar los homicidios y buscar una negociación con el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén, quien casi de inmediato cerró toda posibilidad a estos grupos criminales, al tiempo que advirtió que perseguirá a los delincuentes.

La Iglesia católica ha dicho que está abierta al dialogo con los jóvenes en los barrios y comunidades, pero también señaló que "la negociación no está en su vocabulario".

La policía sentó posición y su director general, comisionado Mauricio Ramírez Landaverde dijo el lunes que la institución no está de acuerdo ni participaría en un posible dialogo, ni mucho menos en negociaciones con las pandillas.

Las autoridades reportaron que en 2014 fueron asesinados 39 policías, en su mayoría cuando se encontraban de licencia, y lo atribuyen a una especie de revancha de las pandillas. En lo que va del año siete policías han sido asesinados.

El Salvador es considerado uno de los países más violentos del mundo y la mayoría de los crímenes son atribuidos a los más de 670.000 integrantes de estos grupos criminales.