Policía salvadoreña no acepta que se negocie con pandillas

La policía salvadoreña no está de acuerdo ni participará en un posible diálogo, ni en negociaciones, con las maras o pandillas, las cuales recientemente acordaron una nueva tregua para bajar el número de homicidios y buscar acuerdos con el gobierno salvadoreño, afirmó el lunes l director general de la policía, comisionado Mauricio Ramírez Landaverde.

El ex guerrillero Raúl Mijango, uno de los mediadores de la tregua entre las pandillas, anunció que los cabecillas de esos grupos criminales decidieron implementar desde el 17 de enero una nueva tregua, y la Iglesia católica dijo estar abierta al diálogo con las maras siempre que sea transparente.

El obispo auxiliar capitalino, monseñor Gregorio Rosa Chávez dijo que ya están dialogando "a nivel de base con los jóvenes en las colonias, caseríos, barrios, con jóvenes que quieren que los escuchemos y están pidiendo oportunidades", pero aclaró que "es un dialogo informal, no es institucional".

Ramírez Landaverde dijo reconocer el trabajo pastoral de las diferentes iglesias, pero afirmó que "la Policía Nacional Civil y el gobierno, como se ha dicho, no estamos de acuerdo, no vamos a participar en ninguna negociación, de ninguna naturaleza".

El gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén ya cerró toda posibilidad de negociar con las pandillas y advirtió que cumplirá su mandato de perseguir a los delincuentes y llevarlos ante la justicia.

Se especula que al igual que en la primera tregua decretada por las pandillas en marzo de 2012, los cabecillas ordenaron a sus bases bajar los homicidios para presionar al gobierno y buscar beneficios para ellos y sus seguidores.

Las pandillas ordenaron esa tregua cuando se registraban al menos 14 muertes violentas y bajaron a cinco por día.

La tregua se rompió en septiembre de 2013, luego que las autoridades retirarán una serie de beneficios para los jefes de las pandillas presos en diferentes cárceles, y la violencia se incrementó. A principios de 2015 volvieron a registrarse más de 14 homicidios al día.

Recientemente el gobierno anunció que los cabecillas de las pandillas y todos los reos de la peligrosidad serían llevados al penal de máxima seguridad de Zacatraz.

De acuerdo con las autoridades, las pandillas que tienen presencia en barrios populares del país están involucradas en la mayoría de delitos y se les atribuye el 70% de los homicidios.